“Este proyecto que conduce la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, es claro en sus objetivos y lo respaldan diez años de crecimiento, que no fueron a costa de endeudar a las próximas generaciones, sino la firme decisión de poner nuestros recursos al servicio del desarrollo y la calidad de vida de todos los argentinos”, afirma el funcionario en otro tramo que reproduce hoy el diario El Cronista.
De Vido promete que el Gobierno “va a seguir trabajando para profundizar el rumbo, procurando mantener y mejorar la competitividad de los costos de la energía, siempre en pos de que todos los usuarios accedan a los servicios en igualdad de condiciones, estén donde estén, sin ciudadanos de primera y segunda, como proponen algunos, y no para asegurar las ganancias de unos pocos, sino la inclusión de todos los argentinos”.
“La energía en la Argentina tiene costos en pesos y resulta muy competitiva respecto de otros países de la región”, agrega en otro tramo. Pero tampoco habla de la importación creciente y los ingentes costos con alarmante pérdida de divisas que acarrea su gestión por la pérdida del autoabastecimiento de hidrocarburos.
Las compras al exterior de combustibles terminarían el año con un crecimiento de 25% respecto de 2012 y sumarán US$ 12.000 millones; para el año que viene se prevé un aumento y se requerirán US$ 2000 millones adicionales.
Por último De Vido ensaya su versión del remanido ‘circulo virtuoso’ que tanto le gusta repetir a Cristina: “Esa diferencia brinda a la industria condiciones inmejorables de competitividad que en su mayoría se vuelca al consumo, lo que redunda en una mejor calidad de vida y en un fortalecimiento del mercado interno que de manera virtuosa impulsa los niveles de actividad y empleo”.