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Preparen el cajón: Es ley el impuesto a "casi el 70%" de los autos

Tras 2 horas de debate, el Senado aprobó el proyecto, fuertemente criticado por la oposición, que impone tasas especiales autos de alta gama, a motos, embarcaciones y aeronaves deportivas. Inicialmente presentado como un aumento que sólo afectaría a las unidades de "alta gama", los empresarios de los sectores involucrados advirtieron que el alcance de la medida excede a los vehículos suntuarios y abarca a casi el 70% de los automóviles y a motos utilizados por trabajadores cuentapropistas y repartidores a domicilio. Según las proyecciones K, el aumento significará para el Estado una recaudación adicional de $200 millones anuales, pero desde las concesionarias alertaron que podría no llegarse a esa meta por el desaliento que la medida representará a la producción y el comercio automotor. En efecto, ya alertaron sobre cierres y pérdidas de puestos de trabajo.
La Cámara de Senadores convirtió hoy en ley el aumento de las alícuotas de impuestos internos a autos de alta gama, motos, embarcaciones y aeronaves, con 39 votos positivos, 18 negativos y cinco abstenciones.
 
El presidente de la comisión de Presupuesto, el kirchnerista Aníbal Fernández, refutó el reclamo opositor de que era necesario incorporar un artículo que actualice el piso de las tasas, al sostener que "el artículo 14 in fine (de la Ley de Impuestos Internos) es el que permite modificar la alícuota".
 
La iniciativa fue aprobada a primera hora de hoy con 39 votos positivos contra 18 votos negativos de la oposición radical y el peronismo disidente, mientras que hubo 5 abstenciones del interbloque FAP-UNEN.
 
Fernández aseguró que "se concertarán reuniones entre las cámaras del sector y el Ministerio de Economía para evaluar las ecuaciones" una vez que el impuesto esté vigente.
 
Según explicó, "si la alícuota impacta de modo negativo" se podrá corregir y aseveró que el Gobierno buscará que las nuevas tasas "no impacten sobre las actividades que nos importan y mucho".
 
A su turno, la radical cobista Laura Montero rechazó de plano la propuesta del oficialismo al afirmar que se trata de "una medida cortoplacista, parcial e ineficiente" y reclamó "una reforma tributaria integral". También insistió con que la norma "tiene el error técnico de la falta de actualización" porque, a su entender, puede afectar al sector automotriz.
 
El PRO, a través del debutante Alfredo De Angeli, expresó su rechazo al proyecto al vaticinar que el incremento establecido significará "el cierre de líneas de ensamble" en las automotrices y advirtió que no habrán empresas que vengan a invertir al país "si aumentan los impuestos".
 
En sentido similar se expresaron el peronista disidente Roberto Basualdo y el representante del Movimiento Popular Neuquino Guillermo Pereyra.
 
La iniciativa es la primera modificación impositiva elevada por el Poder Ejecutivo luego del cambio del Gabinete nacional a mediados de noviembre.
 
Aunque fue presentada inicialmente como un aumento que sólo afectaría a las unidades de "alta gama", empresarios de los sectores involucrados advirtieron que el alcance de la medida excede a los vehículos suntuarios y abarca a casi el 70% de los automóviles y a motos utilizados por trabajadores cuentapropistas y repartidores a domicilio.
 
De acuerdo con las proyecciones realizadas por el diputado kirchnerista Roberto Feletti, el aumento significará para el Estado una recaudación adicional de 200 millones de pesos anuales, pero desde las concesionarias alertaron que podría no llegarse a esa meta por el desaliento que la medida representará a la producción y el comercio automotor.
 
La ley establece alícuotas diferenciales para estos bienes y fija para un auto que tenga un valor de entre 170.000 y 210.000 pesos una tasa de un 30% y si supera esos montos, del 50%.
 
En el caso de las motos, aplica una alícuota del 50% cuando su precio sea de más de 22 mil pesos.

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