Garzón hizo esas declaraciones desde Francia donde es presidente de honor del coloquio internacional sobre el "Plan Cóndor" organizado por el Colectivo Argentino por la Memoria.
El cristinismo tiene una particular devoción por Baltasar Garzón, por considerarlo un emblema en la lucha por los derechos humanos. En 2010, la presidente Cristina Fernández le entregó el premio Azucena Villaflor, que distingue a personalidades en ese plano.
Tambien participó de conferencias junto a figuras del cristinismo, como el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Martín Fresneda, y la decana de la Facultad de Periodismo de la Universidad de La Plata, Florencia Juana Saintout.
Hasta el Palacio de Justicia del municipio de Avellaneda, que gobierna el Frente para la Victoria, lleva su nombre.
Garzón fue destituido en febrero de 2012 por la Comisión Permanente del Consejo General del Poder Judicial de España luego de que el exmagistrado fuera sentenciado a 11 años de inhabilidad por unas escuchas ordenadas en un caso de corrupción.
Garzón fue condenado por haber ordenado unas escuchas en la cárcel entre los acusados de una gran red de corrupción, conocida como "caso Gürtel" y sus abogados. El Tribunal Supremo español encontró a Garzón culpable de prevaricación por haber autorizado la interceptación de las conversaciones que mantuvieron en prisión los presuntos cabecillas de la trama.
Baltasar Garzón, cobró proyección internacional al procesar y ordenar en 1998 el arresto internacional del ya fallecido exdictador chileno Augusto Pinochet.