Ahora, en Entre Ríos no todos son tan “dormilones” como los del PRO, porque han aprendido lo que pasa cuando eso ocurre; sobre todo cuando los “curtidores” tienen años de experiencia, tal como es el caso de Busti. Y por eso pusieron el grito en el cielo cuando el ex gobernador quiso adjudicarse la visita de Massa como un logro personal. Busti ya fue para la política entrerriana. Si él hará efectivo o no su jubilación es una cuestión personal suya. Pero Busti es el padre de Sergio Urribarri... eso no puede olvidarse.
Los gritos más fuertes contra el ex gobernador vinieron del sur de la provincia, más precisamente de Gualeguaychú, donde referentes locales con un fuerte apoyo de alguien que cada día tiene más presencia dentro del massismo, le cuestionaron a Busti que se atribuyera esa supuesta exclusividad sobre Massa. Pero también abundaron cuestionamientos desde otros lugares de la provincia: Villaguay, Concordia, Gualeguay y fundamentalmente Paraná, que hicieron conocer que no estaban dispuestos a acompañar la visita del intendente saliente de Tigre, ahora diputado nacional, si convocaba solamente Busti. Por eso fue que se decidió un urgente cambio “por razones de agenda” y enviar a Entre Ríos a un “operador” que se ocupara de darle un poco de orden a la visita.
El envío del “operador” al menos calmó a los del sur de la provincia, pero no habría logrado el mismo objetivo con los paranaenses, quienes se resisten a Busti. Desde ese sector se lamentan de la situación que deberá enfrentar Massa porque, según dejaron trascender, habían organizado una serie de reuniones para Massa y sus acompañantes con importantes empresarios que no quieren aparecer junto a Jorge Busti. “Nosotros respetamos mucho la trayectoria y todo lo que Jorge Busti hizo por los entrerrianos, pero lamentablemente parece que le cuesta entender que él ya hizo demasiado y que debería dejarle el lugar a otros dirigentes, antes de terminar su carrera de una forma que no merecería”, dijo uno de esos dirigentes que quieren que el viejo caudillo deje lugar a una nueva dirigencia.
En ese contexto, Massa visita la provincia de Entre Ríos. Una provincia en la que todos saben que aquello de que “a río revuelto ganancia de pescadores”, no siempre es tan así.