En la 2da. vuelta del 2006, Bachelet repuntó casi 8 puntos para lograr el 53,5%. La teoría diría que los cerca de 18 puntos capturados por los candidatos situados a su izquierda tendrían que volcarse en su favor. Pero lo que esta 1ra. vuelta ha demostrado es que el voto está más volátil y veleidoso que nunca antes. La sentencia de Bachelet -“Hoy es más difícil gobernar”- se puede trasladar al desempeño electoral: “Hoy es más difícil ganar”. Sus adversarios tendrán que tomar nota, por el contrario, de que en las regiones golpeadas por el terremoto del 2010, Bachelet superó con largueza la línea del 50%, lo que confirma tanto la inutilidad como la torpeza de acusarla por esa catástrofe.
Tanto el esfuerzo fallido de ganar en 1ra. vuelta como los limitados resultados parlamentarios -más triunfales que en elecciones anteriores, pero insuficientes para la mayoría de las reformas contenidas en su programa- sugieren que Bachelet enfrentará más dificultades no sólo en su eventual gobierno, sino, antes que eso, en la 2da. parte de su campaña.
Sería muy difícil que Bachelet no consiga en los próximos 30 días los 3 puntos y fracción que le faltaron en la 1ra. vuelta. Pero tendrá que luchar por ellos.