Cabe destacar que en lo que respecta a nuestro país, el informe tomó las cifras sólo de los años 2005 y 2008 (a diferencia del resto de los países, que se analizaron las datos desde 2005 a 2011). Es probable que haya tomado sólo esos años por no contar con información oficial al respecto, en el afán del Gobierno nacional por ocultar los problemas. De este modo, podría pensarse que el número de robos podría ser aún mayor, teniendo en cuenta que la inseguridad se acrecienta diariamente en la Argentina.
"En la última década la región ha sido escenario de dos grandes expansiones, la económica pero también la delictiva. Pese a las mejoras sociales, la región sigue siendo la más desigual y la más insegura del mundo", dice el extenso informe de 285 páginas.
El Subsecretario General de la ONU y Director del PNUD para América Latina y el Caribe, Heraldo Muñoz, señaló que "no hay una solución mágica para la inseguridad ciudadana en América Latina, pero este grave problema sí tiene remedio y requiere visión y voluntad política de largo plazo".
La portación de armas de fuego, el consumo de alcohol y el tráfico de drogas, "sin ser sus causales, impulsan el delito", según el estudio del PNUD, que señala que "las capacidades de los Estados latinoamericanos no han estado a la altura del desafío de la inseguridad: la corrupción y la impunidad, así como la falta de proporcionalidad en las sanciones, han mermado su efectividad y legitimidad".
"Si bien la tasa de homicidios se ha estabilizado e incluso ha disminuido en algunos países, todavía es alta: en 11 de los 18 países, la tasa es mayor a los 10 asesinatos por cada 100.000 habitantes, nivel considerado epidémico. En todos los países analizados, la percepción de seguridad se ha deteriorado y el robo se ha triplicado en los últimos 25 años, convirtiéndose en el delito que más afecta a los latinoamericanos", señala el informe.
Y agrega: "Mientras que en la mayoría de los países de América Latina la pobreza y la desigualdad disminuyeron en el período de 2004-2010, en más de la mitad de los países analizados la tasa de homicidio aumentó, incluso en aquellos países con menores niveles de pobreza. Además, uno de cada tres latinoamericanos señaló haber sido víctima de un delito con violencia en el año 2012".