La productora ultraoficialista PPT publicó los contratos en su portal de noticias de nombre Diario Registrado luego de que un fallo judicial obligara al Estado a hacerlos públicos.
En diciembre del 2012 la periodista Mariel Fitz Patrick, quien trabaja en el programa Periodismo para Todos (Canal 13), que conduce el periodista Jorge Lanata presentó un pedido de acceso a la información para solicitar copias de los acuerdos de producción.
Por ese entonces en enero pasado la Jefatura de Gabinete negó la información al considerar que la periodista carecía de "interés legítimo" para cursar su solicitud. La cuestión se judicializó y la sala IV de la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal ratificó el 31/10 pasado una sentencia en primera instancia en la cual la jueza María José Sarmiento ordenaba hacer públicos los documentos.
Frente a esta situación la productora ultraoficialista emitió un comunicado oficial desmintiendo cualquier tipo de especulación.
Comunicado de la productora P.P.T.:
"Los contratos del programa 6,7,8 con la Televisión Pública son contrato tipo de los que se firman regularmente entre una productora de contenidos y cualquiera de los canales de aire.
La productora aclara que los contratos nunca fueron solicitados a P.P.T. ni por la Justicia, ni por la prensa, ni por ninguna ONG.
Dada la operación mediática que se ha montado sobre este hecho y dada la transparencia con la que se ha manejado la productora P.P.T. S.A. en sus 20 años de existencia es que ha decidido dar a publicidad estos contratos tipo firmados entre la productora y el canal público.
Cabe aclarar una vez más que el exitoso programa le genera una importante rentabilidad al canal público en concepto de publicidad y que el ciclo es uno de los más exitosos de una productora con 20 años de trayectoria en la que trabajan más de 200 personas.
También debe destacarse que en televisión la pauta se cotiza según el rating de una empresa monopólica, y que diversas mediciones privadas dan cuenta de que la televisión pública ha sido históricamente perjudicada en beneficio del resto de los canales privados. Es decir que este sistema significa una violenta transferencia de recursos del Estado -o sea de 'todos los argentinos'- hacia unos pocos "vivillos" que se aprovechan del control de las mediciones televisivas."