China tiene más de 20 millones de musulmanes, de los cuales casi la mitad pertenecen al grupo étnico hui. Los chinos musulmanes viven principalmente en las provincias occidentales de Qinghai, Gansu y Yunnan, así como en las regiones autónomas de la etnia hui de Ningxia y uygur de Xinjiang.
Más de 2,28 millones de hui viven en la región autónoma de Ningxia, representando más de una décima parte de la población total de la region.
Los chinos tratan de mantener por un lado buenas relaciones con la inmensa comunidad musulmana que tiene en su territorio mientras que intenta controlarla. A mediados de septiembre, el gobierno chino organizó una salida de más de 2300 chinos musulmanes en peregrinación a La Meca, en Arabia Saudita, en un intento de mantener a la comunidad conforme.
El esfuerzo para tratar de controlar los rumores por parte de los musulmanes en China bien podría servir de inspiración para el gobierno de Cristina de Kirchner, que por estos días trata de tapar el sol con las manos acerca de su salud.
Es sabido que en lo que respecta a la salud de sus cuadros, el kirchnerismo ha intentado siempre mantener la discreción. Así, la muerte de Néstor Carlos Kirchner fue casi una sorpresa nacional, aunque los médicos habían advertido al mandatario que mantuviera reposo, algo que desoyó. Lo mismo pasó en el caso del "mal en la rodilla" que sufrió Máximo Kirchner, por lo que el Ejecutivo envió un avión urgente a Santa Cruz para asistir al hijo presidencial.
Y de igual manera pasó con el supuesto "cáncer" de Cristina de Kirchner, que sirvió para propagar rumores de todo tipo en diciembre del 2011.
Ahora con las nuevas eventualidades sobre la salud de la mandataria, otra vez comenzaron a propagarse rumores, más que nada por la falta de información precisa que el kirchnerismo ha enviado a la población y, en ese sentido, el gobierno chino podría resultar inspirador para el oficialismo, que podría impulsar una suerte de caza de brujas sobre los propagadores de rumores y desinformación que florecen cuando los datos oficiales no tienen demasiado sustento.