Según el estudio, los hombres tienen más actividad cerebral cuando miran las fotos de sus niños. Y esto, al parecer, coincide con sus testículos pequeños.
Es que si bien los factores sociales, económicos y culturales pueden afectar el desempeño de los padres en la crianza de sus hijos, los investigadores buscaron factores biológicos.
El estudio, también publicado por el diario español El Mundo, asegura que los niveles más bajos de testosterona están correlacionados con una mayor participación en la crianza, y que los niveles más altos de esa hormona pronostican más divorcio y poligamia.
Además de la producción de testosterona, los testículos producen esperma y el tamaño de los testículos está más vinculado con la cantidad y calidad del esperma que con los niveles de la hormona.
Para este estudio, los investigadores entrevistaron a setenta padres biológicos de niños y niñas de entre uno y dos años, que vivían con la criatura y su madre biológica. Las entrevistas fueron realizadas por separado, para determinar el grado de participación de padre y madre en tareas como la alimentación, el baño y el cuidado de los pequeños cuando están enfermos.
A los hombres se les calculó su nivel de testosterona, y mediante una imagen funcional por resonancia magnética (MRI) se les midió el volumen testicular y la actividad cerebral cuando observaban fotos de sus hijos con expresiones de alegría, tristeza y neutralidad.
Las conclusiones mostraron que tanto los niveles de testosterona como el tamaño de los testículos están inversamente relacionados con el grado de cuidado paternal directo del cual habían dado cuenta los hombres y las mujeres en las entrevistas.