En una entrevista que concedió el año pasado, Lescano se había definido como "oficialista de todos los gobiernos". Sus restos serán velados en la sede del sindicato, en el barrio porteño de San Telmo.
La enfermedad que padecía lo mantuvo alejado de la actividad sindical, aunque siguió siendo un hombre de consulta del sindicalismo y un frecuente entrevistado por la prensa.
A poco de conocerse la noticia, Mariano Martín, periodista de Ámbito Financiero, hizo unas acertadas declaraciones radiales sobre el sindicalista:
"Él fue el más característico de los gordos de la CGT, dirigente, que durante los 90' estuvo al frente de las negociaciones con el gobierno de Menem", contó.
Luego agregó: "En los últimos años logró reciclarse, junto con los demás dirigentes, lo cual que le permitió reubicarse y volver a negociar como sindicalista con los gobiernos".
"Él fue un permanente negociador, con diálogo muy frecuente con De Vido, con Barata y con muchos niveles del gobierno. Un hombre identificado con el sindicalismo de los '90, pero muy tenido en cuenta por el gobierno porque no era alguien que les fuera a jugar en contra o que tuviera una actitud compleja o rebelde", explicó Martín.
"Siempre se lo definió como el inconsciente colectivo del grupo de los gordos, no se callaba nada. Así como tenía gran don de negociación, también tenía pocos pelos en la lengua", recordó.
Al respecto, dijo: "En un mismo diálogo podría decir que el Gobierno y la CGT tenían un vínculo sin sentido pero que el gobierno era lo mejor que había pasado en los últimos años, tenía una gran verborragia".
"Lo van a extrañar no sólo los sindicatos alineados, sino también el Gobierno. Porque nunca hubo paro de los sectores de energía, sólo cuando se habló de una palanca en el apagón de diciembre, pero pasó el tema", concluyó.