Hortel es el director del Servicio Penitenciario Federal (SPF) que se hizo famoso en 2012 por organizar murgas con reclusos donde elegía disfrazarse del Hombre Araña (ver foto y notas relacionadas). Pero alcanzó mayor notoriedad pública por el escándalo de las salidas de presos para actividades culturales de la agrupación K, Vatayón Militante. Esas actividades terminaban siendo actos K y en alguno las víctimas denunciaron que habían participado condenados por delitos graves como violación y hasta participó el baterista del grupo Callejeros, Eduardo Vázquez, condenado por matar a su esposa Wanda Taddei tras rociarla con alcohol y prenderla fuego.
El debate sobre la salida de los reclusos y la actividades en los penales se discutió por varios meses, así como los antecedentes de Hortel, de profesión abogado, ex militante de la agrupación K Negros de Mierda. Su teoría carcelaria se sintetiza en que "sólo se debe restringir la libertad ambulatoria (no otras), y lo menos posible". Inclusive llegó a declarar que el Servicio Penitenciario Federal "debe generar relaciones institucionales con grupos de choque como el Vatayón Militante", declaró al diario La Nación.
Pero ahora Hortel es noticia por su gestión. El 29/07 el titular del Servicio Penitenciario Federal quedó en el foco por la fuga de dos represores del Hospital Militar Central. El juez federal sanjuanino Miguel Angel Gálvez, que aceptó el pedido de la defensa de Jorge Olivera y Gustavo De Marchi para ser atendidos en ese nosocomio, consideró que “la responsabilidad (sobre la fuga) es pura y exclusiva del SPF”, lo dijo a medios de su provincia y lo reiteró el domingo 28/07 ante una consulta del diario Clarín.
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Ya en 2012 el CELS de Horacio Verbitsky puso la lupa sobre el Sistema Penitenciario Federal en su último informe anual sobre los Derechos Humanos en el país.
En su ‘Informe anual 2012 – Derechos humanos en Argentina’, el CELS dijo que “los detenidos continúan sufriendo diversos tipos de violencias, sostenidas por estrategias de negación política, jurídica y social” y cuya manifestación “extrema” es “la tortura y la muerte“.
Hortel intentó desviar la investigación por la fuga de los represores y pidió que se investigue la responsabilidad del juez federal de San Juan, Miguel Ángel Gálvez en la fuga de Olivera y De Marchi, los condenados por delitos de lesa humanidad que se fugaron la noche del jueves 25/07 pasado del Hospital Militar Central, en Capital Federal.
A menos de un mes de ese hecho, ahora ocurrió una fuga más escandalosa que esta vez no ocurrió en sitios ajenos al SPF, sino en las instalaciones que tiene a su cargo. Al menos 13 reclusos se fugaron en las últimas horas de la Colonia Penal de Ezeiza. Cuatro de ellos fueron recapturados en la localidad de Cañuelas, mientras que el resto son intensamente buscados por la Policía Federal, confirmaron fuentes del propio Servicio Penitenciario Federal.
Los presos habrían logrado escapar del sector de máxima seguridad de la unidad 1 durante la madrugada pasada, a través de un boquete.
Según informó la agencia DYN, el Juzgado Federal Criminal y Correccional N° 2 de Lomas de Zamora, a cargo del juez Carlos Alberto Ferreiro Pella, investiga las causas de la fuga, y solicitó la presencia de Gendarmería Nacional para realizar una inspección ocular en el complejo penitenciario.