Aquellos que también temen al número 13 (indistintamente de si cae en martes o no) sufren de triscaidecafobia.
En la cultura anglosajona el día elegido para la mala suerte es el ‘viernes 13’ del que hay una extensa colección de películas y novelas.
Esta curiosidad forma parte del libro “Ya está el listo que todo lo sabe: 366 curiosidades para descubrir el porqué de las cosas cada día", de Alfred López.
Como al fin y al cabo se trata de una superstición, que condiciona el estado mental de las personas, la solución al problema tiene que ver también con rituales que "reprograman" a la mente para destrabar el conflicto que genera este día en los trezidavomartiofóbicos.
Así, lo primero que se recomienda para hacerle frente a la mala suerte es levantarnos con el pie derecho. Es decir, que nuestro primer contacto con el piso sea ese pie, luego, podremos apoyar el izquierdo sin más problemas.
Los amuletos son una buena medida para estos días que se predisponen oscuros. Si bien cada uno tiene el suyo, hay muchos que lo que hacen es ponerse una moneda de oro o plata en el zapato. Otros utilizan algunos colores: los que más suerte son el azul, el rojo y el rosa.
Un poco más rebuscado pero que puede servir es tirar una cucharada de azúcar en un frasco de vidrio con un poco de romero y una rama de canela. Después calentar el tarro y esparcir los vapores por la casa.
En caso de que uno esté en medio de una racha mala, se puede probar con prender una vela blanca en una noche de luna menguante. Luego, cada martes de cada mes, vuelva a repetir la operación durante dos meses. También, si se considera que la mala suerte lo persigue, puede intentar dormir una noche con las persianas subidas y dejar que la luz de la luna entre por la ventana. En la mesa de luz ponga una taza con agua limpia y a la mañana siguiente, usarla para lavarse.
Para supersticiones, creer o reventar, nada mejor que inocentes "brujerías" que pueden ayudar a destrabar algún conflicto.