- ¿Vos ves una continuidad?
-Pero por supuesto que esto es lo mismo, acá no cambió nada en eso. Lo grave de esto es que el privado no tiene responsabilidad ninguna por la seguridad de nadie, no tiene ninguna responsabilidad. Si hay accidentes, si se llevó algo por delante, si hay muertos el concesionario está exento de responsabilidades.
- Cuando Randazzo dice “no nos pida que cambiemos en un año lo que no se hizo en 50”, ¿qué quiere decir la palabra cambiar?
-Acá no ha cambiado nada. Acá cambiaron un concesionario por el socio del concesionario que cambiaron. Y sigue existiendo la caja negra de los subsidios. Esta conjunción de Metrovías-Ferrovías el año pasado cobró más de 1.100 millones de pesos, y lleva cobrados este año 570 y tantos millones de pesos, dos tercios son para pagar salarios pero lo otro es para inversión en la vía. Esto está desarticulado: vos podés haber arreglado o cambiado un freno hace varios meses, pero hay que hacerle mantenimiento y hay que revisar si funciona. Cuando eso se hizo en un vagón cuya estructura es del año 60 -Arturo Frondizi, vagón Toshiba, japonés-, ahora le pusieron un sistema eléctrico francés, las ruedas del sistema que lo motoriza es chino, y además los frenos son de Brasil, escuchame, con todo ese injerto, y encima los propios delegados de los trabajadores anoche, en varios programas de televisión, decían que tienen todos los partes que ellos dieron sobre esa formación que estrella al otro tren de que no estaba en condiciones para seguir, para salir. Entonces es una cadena de responsabilidades que está rota, porque la responsabilidad sólo se la pasan al Estado, el que hace la gestión, y debería ser el responsable, no la tiene. Y esos arreglos fueron realizados en le taller de Cirigliano.
- Ahora, el Ejecutivo nacional ¿de qué modo puede escabullir su responsabilidad?
-Eso es una vergüenza. La presidenta y su ex marido llegaron de Santa Cruz con Ricardo Jaime. Lo tuvo Néstor Kirchner 4 años a este delincuente, y 2 años y medio lo tuvo Cristina. ¿De qué estamos hablando? Ellos fueron responsables y conscientes del sistema de degradación y robo de patrimonio ferroviario y de la ruta de los subsidios que iba a engrosar el triángulo de la corrupción. Julio De Vido sigue siendo el ministro de Planificación y hasta hace un año era el responsable del Área de Transporte. ¿De qué estamos hablando?
- ¿Hay algún modo de enjuiciar al Estado y que alguien se haga responsable y pague?
-Por supuesto, pero termina pagando el Estado, como es el único responsable. La única preocupación del privado es la renta.
- Me corrijo. ¿No se puede denunciar esta concesión y levantarla?
-Pero por supuesto, es lo que se debe hacer, lo que está pidiendo el país entero: que acaben con las concesiones y el Estado se haga cargo. El Estado no va a estar especulando si la calidad del repuesto o la inversión, o lo que sea, le deja más o menos renta. Los servicios públicos, la escuela, el hospital, el transporte, la justicia, las fuerzas de seguridad, son servicios públicos para la comunidad, su objetivo no es sacar renta, cumplen su misión cuando sirven al público, cuando sirven a la comunidad; y si tienen beneficios deben reinvertir en el servicio para que sea aún de mejor calidad. Esa no es la mentalidad del privado, el privado es para hacer renta, sea una petrolera privada o lo que sea. Cuando el gerente de la petrolera privada o la fábrica de automóviles, los beneficios que saca los ve el presidente de al compañía en Londres o en Nueva York, o en Tokio, y los beneficios van cayendo, aprieta el botón y va al foso de los cocodrilos, lo cambia. Lo único que les preocupa es la renta, los cuadros de ganancias; no están preocupados por la contaminación, si pueden sacarle un vagón más se lo sacan y no importa que viajen apretados.
- ¿De qué modo se puede enfocar una reformulación del Estado?
-Primera cosa, hay que tener la decisión de hacerlo. Y hay que hacer cirugía. Hay que empezar desratizando los organismos ferroviarios. ¿Qué quiere decir desratizar? Vos tenés que desratizar la Secretaría de Transporte y la Comisión Nacional de Regulación del Transporte, donde siguen estando altos funcionarios, ingenieros, etcétera que fueron cómplices del desguase de los ferrocarriles, fueron los ideólogos de la destrucción del ferrocarril. Bigote, echaron cientos, miles de técnicos, ingenieros y trabajadores ferroviarios honestos que defendieron el ferrocarril, que denunciaron los robos, que denunciaron los atropellos; y de los sindicatos echaron legiones de trabajadores que resistieron la alta corrupción de Maturano, Fraternidad o de la ola criminal Pedraza. La señora de Pedraza, hasta hace pocas semanas, era presidenta del principal ferrocarril argentino, el Belgrano Cargas. ¿Te dice algo eso?
- Me dice que la palabra es indignación.
-Cuando uno escucha a la presidenta hablar como si se estuviera disculpando de una serie de retrasos que hubo hoy en el ferrocarril, y pobres, llegaron tarde, ¿de qué estaba hablando? El grado de disociación que tiene esta señora frente a la tragedia de los argentinos, condenados a viajar arriesgando sus vidas y sus cuerpos. A que no se anima la presidenta a viajar en esas circunstancias y en hora pico.