Aunque se trata de una concesión a 50 años, el consorcio formado por Acciona y BTG Pactual desembolsó ya 310 millones de euros con motivo de la firma del contrato, a finales de 2012. Esto implica que el banco brasileño, que controla a partes iguales que el grupo español controlado por la familia Entrecanales un 39% de la nueva ATLL, ha comprometido ya 120 millones de euros, importe sobre el que el auditor ha incorporado una salvedad, advirtiendo del riesgo jurídico existente al estar la causa abierta en los tribunales.
A pesar de todo, BTG Pactual señala en sus cuentas trimestrales que la Administración avala el proceso y considera probable que la decisión definitiva sea favorable y, por tanto, considera que el consorcio continuará con la explotación de la concesión. Además de eso, tanto Acciona como sus asesores legales aseguran que tienen derechos contractuales y legales para obtener una compensación sobre cualquier pérdida incurrida, bien para reembolsar cualquier montante ya pagado o bien para el "escenario remoto" de pérdida de la concesión.
Esta situación ha hecho, como ya informó este diario, que el banco brasileño terminará cayéndose de la oferta preparada para entrar en Colonial. En principio, tras más de ocho meses de negociaciones, BTG Pactual se había comprometido ya con el empresario español Juan Miguel Villar Mir para participar en la ampliación de capital de la inmobiliaria, formando parte de un consorcio en el que también está la familia colombiana Santo Domingo. Sin embargo, el traspié judicial de ATLL ha trastocado todos sus planes para España.
A pesar de ser un operador nuevo en nuestro mercado, BTG Pactual había considerado España como una gran oportunidad. Invitado por La Caixa, que trata de mediar en el conflicto actual con Agbar, el banco brasileño realizó su primera gran inversión en diciembre de 2012, tras adjudicarse junto a Abertis la concesión a 25 años de Tabasa, la compañía de infraestructuras de la Generalitat de Cataluña que explota los túneles de Vallvidrera y Cadí. Una apuesta a largo plazo que tuvo como segundo paso el traspié de ATLL.