Ahora bien, los recursos entregados discrecionalmente a esta clínica privada se le están quitando a la salud pública.
Según dijeron médicos de distintos hospitales al diario platense 'Hoy', desde el programa Nacional de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles (ProNaCEI), que depende del Ministerio de Salud de la Nación, se está remitiendo un acta a los centros de salud informando que existe “un stock crítico de insumos”.
El acta afirma: “… el fondo rotatorio de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) informa que durante el año 2013 se presenta una situación particular en relación con la provisión de las vacunas. Particularmente, los laboratorios productores informaron dificultades para cumplir con el requerimiento de los países de la región, de las siguientes vacunas: dpaT, polio oral, fiebre amarilla, DPT. Asimismo se presentarán dificultades en a provisión de SRP y cuádruple”. A este listado, hay que sumarle la vacuna antineumocócica para mayores de 65 años, que se utiliza para prevenir cuados de neumonía.
En otras palabras, como supuestamente la OPS tiene dificultades, el gobierno K dejó a los hospitales librados a su propia suerte ya que los fondos que forman parte del Programa Ampliado de Inmunizaciones se habrían destinados a otros fines, que nada tienen que ver con la prevención de la salud.
Fuentes del Hospital de Chascomús, le dijeron al mencionado matutino que solamente le quedan tres dosis de la vacuna antineumocócica, y una situación similar se registra en los centros asistenciales de nuestra ciudad.
Asimismo, fuentes médicas del Policlínico San Martín afirmaron que la crisis que están afrontando ya resulta insostenible. Una muestra de ello es que hace tres años que no funciona el resonador de este hospital público, donde son derivados pacientes de toda la provincia. Era el único nosocomio de la región que tenía la infraestructura para realizar resonancias magnéticas.
Las vacunas que el gobierno nacional se niega a suministrar a los hospitales son:
- DTaP: (triple bacteriana acelular): es altamente efectiva para la prevención de la difteria, el tétanos y la tos convulsa, todas ellas enfermedades graves.
- Polio Oral: es una vacuna utilizada en la infancia y en adultos hasta los 18 años para prevenir la infección causada por los virus de la poliomielitis.
- DPT: es una mezcla de tres vacunas que inmunizan contra la difteria, Bordetella pertussis (la tos convulsa) y el tétanos. Los niños deben recibir 5 dosis de DPT a los 2 meses de edad, luego a los 4 meses, a los 6 meses, a los 18 meses. Estas van incluidas en la vacuna llamada pentavalente. y a los 4-6 años. solamente como DPT.
- Vacuna contra fiebre amarilla: es una patología viral hemorrágica para la que no existe un tratamiento específico al margen de la vacunación.
- SRP: es la llamada Triple Viral. Es elaborada con virus atenuados y protege contra el sarampión, la rubéola y la parotiditis. La primera dosis de la vacuna triple viral se aplica a los doce meses y la segunda a los seis años de edad o en la escuela primaria cuando el niño ingresa al primer año.
- Cuádruple: es una vacuna combinada que protege contra difteria, la tos convulsa, tétanos e infecciones por Haemophilus influenzae tipo b.
- Autineumocócica: es una vacuna elaborada con microbios muertos (inactivada). Esto significa que emplea una proteína u otros fragmentos pequeños de bacterias para enseñarle al sistema inmunitario a reconocer y combatir las bacterias activas. Previene de manera eficaz enfermedades como la meningitis y la neumonía.
Ya la semana pasada, en una conferencia que brindaron en el Hospital de Niños de La Plata, los médicos de los hospitales de la provincia de Buenos Aires denunciaban que en los centros asistenciales faltan vacunas, además de exponer otras deficiencias en el funcionamiento cotidiano de la salud pública.
Según publicaba el sitio 'Diagonales'," el titular de la CICOP del Hospital de Niños, Pedro Gómez, alertó a la población de la falta de vacunas en el nosocomio. Actualmente, hay carencia de BCG, cuádruple y quíntuple, además de estar faltando la vacuna contra la varicela, la cuál es obligatoria en el calendario provincial (...). Por otro lado, tampoco se están registrando los pagos de horas extras y guardias de reemplazo, lo que pone en peligro la continuidad de la atención. Estas circunstancias, sumado a la falta de insumos, demuestran que la grave situación que atraviesa el Hospital de Niños Sor María Ludovica no se soluciona únicamente con el aumento salarial, sino que es necesario un fondo de emergencia para salud pública en la provincia".