Por otro lado, América24 también se encargó de darle visibilidad a la denuncia de Hernán Arbizu, el exejecutivo del JP. Morgan que estafó a varios de sus clientes, pero que tiene protección gubernamental porque involucró a Clarín en otra causa de lavado de dinero.
Por eso resulta llamativo este giro del grupo Vila-Manzano, que ahora habilita la transmisión del programa de Lanata que, cuyas denuncia tants tragos amargos le ha hecho tomar a la presidente Cristina Fernández.
Aunque, algunos observadores no están tan sorprendidos. Aseguran que hay cierta tensión entre los empresarios mendocinos y el Gobierno Nacional. Dicen estos observadores que habilitando la transmisión de Lanata en Mendoza Vila y Manzano ejercen una suerte de presión sobre el Ejecutivo.
¿A qué se deberían tales tensiones? Las fuentes señalan que la AFSCA aún no aprobó el plan de adecuación del grupo a la Ley de Medios, que, principalmente, reparte las licencias entre sus accionistas. Según los trascendidos, el organismo que conduce Martín Sabbatella no puede darle el OK a ese plan sin beneficiar al mismo tiempo al Grupo Clarín, que el Gobierno está tratando de desmembrar.
La AFSCA postergó en 2 oportunidades la reunión en la que se iba a tratar el plan del grupo mendocino. La última vez fue a principios de mayo.
Los observadores recuerdan también, como ejemplo, aquella mesa de economistas que Gustavo Sylvestre presentó en la señal América24 para debatir sobre el flamante proyecto de blanqueo de capitales. Todos ellos eran opositores al Gobierno Nacional, remarcaron.
Las fuentes no limitan las presuntas tensiones entre los empresarios y el gobierno a una mera cuestión de la Ley de Medios, aunque no precisan que más podría ser.
Por otro lado, también hablan de un "reposicionamiento político" del grupo mendocino, atento a la aproximacíón de un eventual "fin de ciclo" del cristinismo. Y apuntaron a un acercamiento de los empresarios al intendente de Tigre y superstar de la política actual, Sergio Massa.