Excepto en lo referente a la coacción sexual, hombres y mujeres perpetran abusos físicos y no físicos en porcentajes similares, la mayor parte de la violencia doméstica es mutua, las mujeres son tan controladoras como los hombres, la violencia doméstica de hombres y mujeres está correlacionada con los mismos factores de riesgo y sus motivaciones son similares en ambos casos.
"A lo largo de los años, la investigación sobre el abuso en pareja se ha ido fragmentando y politizando innecesariamente", asegura Hamel, quien afirma que el proyecto está basado en la premisa de que "todos tenemos derecho a nuestra propia opinión, pero no a nuestros propios hechos".
No es la primera vez que los estudios muestran una imagen más compleja y alejada de la narrativa oficial. Por ejemplo, en 1989 el Canadian Journal Of Behavioural Science publicó los resultados de una investigación que sí servía para avanzar la imagen de "violencia machista" que puebla el discurso político en el mundo occidental.
Sin embargo, otra autora, Marilyn Kwong, volvió a analizar los datos diez años más tarde. Se habían olvidado de informar de los resultados que ofrecía la encuesta en dirección contraria. Así, por ejemplo, aunque el 10,8 por ciento de los hombres encuestados habían empujado, agarrado o lanzado objetos contra su pareja, el 12,4 por ciento de las mujeres también lo había hecho. Kowg examinó después otros ocho estudios y averiguó que el patrón se repetía.