Veremos si esta situación se repite en otros trazados, pero de ser así Mercedes parece haberse convertido en uno de los coches referencia y haber entrado de lleno en la lucha por el Mundial de Fórmula 1.
La dificultad de adelantar sobre el asfalto de Mónaco antojó vital la salida. Sin embargo, no hubo baile de posiciones. Sí hubo varios toques que mandarían a Maldonado y Van der Garden (Caterham) a cambiar el alerón en la segunda vuelta.
El ritmo de Hamilton dio la posibilidad de Nico Rosberg de marcharse en solitario, mientras se formaba un tren detrás del británico formado por Vettel, Webber o Raikkonen, con Alonso más retrasado y perdiendo tiempo.
Por detrás del español llegaron Jenson Button (McLaren) y su compañero de equipo, Sergio Pérez. Antes había llegado la primera bandera amarilla. A Charles Pic (Caterham) se le incendió el monoplaza. Tras ello, y las primeras paradas en 'boxes', Alonso llegó a marchar en un ficticio cuarto puesto en la carrera liderada por Hamilton.
De seguido llegó el accidente de Massa. Se le atragantó Santa Devota. En ella sufrió un accidente en los últimos libres. Este domingo vivió un similar accidente que le apartó de la carrera.
De nuevo las paradas en 'boxes' desfigurarían la cabeza de carrera, aunque Rosberg mantendría la primera posición. Sin embargo, los Red Bull rebasaron a Hamilton (4º) y éste enseñó el morro de su coche a Webber, al tiempo que Button hacía lo propio con Alonso. La valentía llevó a Sergio Pérez a dejar atrás a su compañero de equipo. Pasó a asediar a Alonso, lo que obligó al español a saltarse una 'chicane'.
Justo entonces, en la vuelta 46, llegó el grave accidente de Maldonado. Bandera roja y la carrera se detuvo. No hubo consecuencias graves para el piloto. De otro lado, la infracción de Alonso en la curva le obligó a ceder la sexta plaza ante Pérez. La carrera se reanudó a falta de 30 vueltas. En ellas Rosberg volvió a tomar ventaja mientras que Alonso se vio superado por el Force India de Adrian Sutil.
De nuevo, saltó el 'safety car' con el accidente de Grosjean (Lotus). Sergio Pérez y Raikkonen se tocaron. El primero acabó abandonando. El segundo entró en 'boxes' y perdió posiciones concluyendo décimo. En un Gran Premio más accidentado que lúcido, Alonso terminó protegiendo su séptima plaza ante Vergne (Toro Rosso) mientras el resto de pilotos firmaba un pacto tácito para no tomar más riesgos.