El cepo cambiario esta destrozado, el control de cambios fue superado por la realidad, y la Administración Cristina carece de respuestas contundentes y convincentes porque hasta el desdoblamiento del mercado hoy día ya fue descontado, y sería consumido en menos de un trimestre.
Así, el proselitismo electoral que viene estará marcado por la gran controversia argentina: ¿cuándo será la gran devaluación? Las otras discusiones son baladíes porque las consecuencias de una gran devaluación todavía son difíciles de precisar pero se suponen enormes.
Luego del mediodía, el dólar libre ya había escalado a $ 9,33 para la compra y a $ 9,37 para la venta, 17 centavos en lo que iba de la jornada.
El lunes 08/09, la cotización había cerrado a $ 8,33.
Los operadores coinciden en que los inversores no quieren pesos y se cubren en dólares sin importar el precio que se paga. Sin embargo, la escasez de billetes que existe en las cuevas debido a que muy pocos quieren vender, provoca que el precio ascienda con fuerza en las últimas ruedas.
Y si no hubiera inspectores de la Afip dando vueltas, hace un par de días que el mercado ya estaría operando en $ 11 o $ 12... Es la economía de Cristina Fernández de Kirchner, del Frente para la Victoria y de todos los adoradores de Néstor.
Por no poder comprar billetes en el mercado paralelo, muchos demandantes se acercaron a la Bolsa porteña para comprar acciones o bonos. Luego de las 15:00, sobre el cierre de la semana cambiaria y financiera, fueron verificadas operaciones a $ 9,50, y lo más grave es que no sorprendió. Nadie dijo "¡Uh... el dólar llegó a $ 9,50", sino que fue un comentario más entre operadores, economistas y agentes económicos diversos.