Desde Argentina viajará una comitiva encabezada por la presidente Cristina Fernández, entre los que se incluyen el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri; el gobernador bonaerense Daniel Scioli; el titular de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti; el canciller Héctor Timerman y legisladores oficialistas y opositores.
Ya Gabriela Michetti y Elisa Carrió, tal vez las dos dirigentes de mayor afinidad con Bergoglio, habían decididodecidieron no viajar luego de las sugestivas palabras del Papa, que pidió por carta a los fieles argentinos no viajar a su asunción y destinar el dinero a "algún gesto de caridad hacia los más necesitados".
"¿Vieron lo que dijo el Papa? No podemos ir", afirmó también el diputado macrista Pablo Tonelli a sus pares durante la presentación del índice de inflación del Congreso. "Me hubiera gustado ir, porque es un hecho histórico. Pero si van los jefes de los principales bloques está bien", se lamentó Bullrich.
El senador Juez, en tanto, se arrepintió de su decisión de no ir a Roma apenas pisó el aeropuerto de su provincia. "Escuché el mensaje de austeridad del Papa, pero los taxistas y la gente me dijeron que tenía que rezar por ellos, que no los podía defraudar. Voy a ir", afirmó a la nacion el senador. En la Legislatura porteña, una sugestiva llamada de un representante del nuevo papa hizo desistir a legisladores muy cercanos a la Iglesia, como Victoria González Gorleri (Pro), que ya se preparaban para viajar.