También ayer los trabajadores de los peajes porteños afiliados al sindicato de Empleados de Comercio, que lidera Armando Cavalieri, acordaron con los representantes de Autopistas Urbanas (AUSA) el pago de una gratificación especial por fin de año de $1.200 que, según el gremio, tiene por propósito “contrarrestar la erosión del poder adquisitivo de los sueldos producto de la inflación”.
El tanto, el otro sindicato de esa actividad, el SUTPA que lidera Facundo Moyano, uno de los hijos del jefe de la CGT, continúa las negociaciones con las concesionarias viales metropolitanas y del interior del país en reclamo de un plus salarial de $1.600, tras rechazar una oferta empresaria de un pago por única vez de $ 800.
A su vez, la dirigencia de la UOM inició el martes una ronda de negociaciones con las cámaras que nuclean a las empresas metalúrgicas, autopartistas y fabricantes de electrónica y línea blanca en reclamo de un pago “puente” de $500 para los meses de enero, febrero y marzo, a cuenta de los aumentos que se fijen en la próxima discusión salarial.
En el gremio que conduce Antonio Caló consideran que ese suplemento permitiría compensar el desfasaje generado por la suba de precios de 2010 y abriría el camino a la posibilidad de negociar una pauta salarial “responsable” de entre el 22% y 24% que permita contener expectativas inflacionarias y avanzar en el acuerdo social con el Gobierno y los sectores empresarios.