"Tenemos plenamente acreditado" que entre el 19 y 20 de octubre de 2010 "Pedraza como secretario general de la UF ordenó y consecuentemente determinó a Juan Carlos Fernández, secretario administrativo, para que el 20 de octubre de 2010 se convocara a trabajadores de la línea Roca a la estación Avellaneda y echaran con todo lo necesario, incluso el uso de armas de fuego, a los empleados tercerizados".
"En función de lo ordenado por Pedraza, Fernández ordenó y destinó a Pablo Diaz, secretario de la comisión reclamos de la UF, para que cumpliera la orden, quedando a su cargo los detalles del plan. Esa orden se cumplió", reiteró la fiscal al culpar a otros detenidos, Cristian Favale y Gabriel Sanchez y un tercero no identificado por los disparos que derivaron en el crimen de Ferreyra y heridas a otros tres manifestantes.
Jalbert dio por probado que el grupo de trabajadores y el PO se desconcentraba cuando fue embestido por la "patota" de ferroviarios tras agredir a un equipo televisivo de un canal de cable para que no filmara el momento de los disparos.
La fiscal entendió que un primer grupo de ferroviarios siguió ese día a los tercerizados desde la estación Avellaneda pero que más tarde, y convocado por Diaz, se unieron otros liderados por Favale y poco después se concretó el ataque armado.
"El imputado Favale desde el medio de la calzada y Sánchez, parapetado entre un árbol y un automóvil, y al menos un tercer individuo que no ha podido ser individualizado comenzaron a realizar disparos de armas de fuego hacia los manifestantes, un disparo alcanzó y se llevó la vida de Mariano Ferreyra", reconstruyó Jalbert.
Ferreyra estaba entre quienes habían formado un cordón humano para proteger a mujeres y niños que estaban en el lugar, al advertir que los corrían los ferroviarios. Los demás impactos hirieron a Elsa Sosa y a Nelson Aguirre.
"Producido este ataque los empleados ferroviarios raudamente retrocedieron, dieron la vuelta y emprendieron la fuga nuevamente hacia las vias ferroviarias", agregó.
Para la fiscalía, Pedraza y Fernández "mantuvieron contacto permanente con Diaz en el lugar de los hechos" y fueron informados "en todo momento de lo que estaba ocurriendo" pese a que se encontraban en la sede de la UF.
Para Jalbert, Díaz fue quien ejecutó la orden trasmitida por Fernández y convocó a Favale y Sanchez "con armas" para disparar.
"En Luján y las vías (Barracas), Díaz ordenó el avance de todos para que con la cobertura del grupo a su mando los imputados Favale y Sánchez y otro dispararan contra los manifestantes. Cumpliendo lo acordado con Díaz, concluyeron el plan disparando conjunta y simultáneamente", concluyó.
El alegato continuará durante la jornada y culminará con el pedido de penas que, se anticipa, llegarían hasta la prisión perpetua para los principales acusados.