Ante esto, desde CARBIO consideraron que, en lo referido a importaciones originarias de Argentina, esta medida se basa en fundamentos erróneos por parte de los productores europeos, sobre que las importaciones presuntamente objeto de dumping, estarían aumentando. Por el contrario, las exportaciones hacia la Unión Europea han estado disminuyendo y no existe prueba alguna de que las mismas son objeto de dumping, señaló la cámara empresaria.
"Los productores europeos de biodiesel se encuentran afectados por un exceso crónico de capacidad productiva que incrementa sus costos. En contraste, los productores argentinos basan su competitividad en su cadena productiva integrada, que combina el cultivo de materias primas, las operaciones de procesamiento y el transporte con niveles de eficiencia sin igual. Es por ello que el mercado europeo siempre ha ofrecido oportunidades a los productores argentinos, quienes participan en este mercado recurriendo a prácticas comerciales leales", precisó el comunicado.
"CARBIO y sus miembros continúan cooperando con las investigaciones anti-dumping y anti-subsidio, que permitirán probar que los alegatos de prácticas comerciales desleales carecen de fundamento alguno", agrega.
Por otro lado, la entidad que agrupa a los grandes productores de biocombustible, reclamó como "solución parcial" al duro contexto internacional la puesta en práctica del aumento del corte obligatorio del gasoil con biodiesel al 10% en los vehículos en general, e implementar un corte del 20% en el transporte de carga pesada, agro y generación de energía eléctrica.
Esta es una medida que depende del Gobierno Nacional.
"De esta forma se seguiría contribuyendo a la independencia energética nacional (al reducir la dependencia del diésel importado) favoreciendo el cuidado del medio ambiente reduciendo la emisión de gases de efecto invernadero", finaliza el comunicado de CARBIO.