Strummer, que falleció en 2002, viajó a Granada, luego de que él y su compañero de banda Paul Simonon provocaran la más grande crisis en The Clash despidiendo al guitarrista, cantante y compositor Mick Jones en 1983.
"Nick Hall (quien hizo un documental sobre Strummer) piensa que esta historia menor de una leyenda esconde algo más. "También es la narración de un encuentro entre un grupo local que lucha por sobrevivir y se encuentra por casualidad en la barra de un bar de Granada con el líder de The Clash". Hall se refiere a la banda granadina 091, a quienes ayudó en la producción del álbum Más de 100 lobos, de 1986. Según el director, la película muestra una de las facetas menos conocidas de Strummer, la de colaborador desinteresado sin nada que perder: "Nos da una pista importante sobre su vida, su personalidad y su carácter casi filántropo".
El dodge del músico, que abandonó en Madrid cuando regresó a Londres a la carrera para asistir al nacimiento de su hija, simboliza la huida de un artista atormentado que deja de improviso sus quebraderos de cabeza en Inglaterra. En esos años, Strummer acababa de expulsar al guitarrista Mick Jones del grupo y The Clash, antaño referentes del punk, prácticamente habían dejado de existir. "Entre 1984 y 1986 Joe Strummer estaba en una encrucijada", explica Nick Hall. "Entonces se refugia en Granada para escapar de lo que pasa en Londres. En España se encuentra sin quererlo con 091 y vuelve a ilusionarse".
El documental también da cuenta de sus escapadas a Madrid, donde confraternizó con emblemas de la movida como Radio Futura. Santiago Auserón, amigo y compañero de Strummer esos años, aparece en I need a dodge! (nombre del film),
junto a otros artistas que coincidieron con él como los integrantes de 091 o los participantes de la última encarnación de The Clash.
Su relación con España venía de lejos. Su novia a principios de los setenta era la española Paloma Romero –conocida posteriormente como Palmolive como batería de los Slits–. Desde el exilio, Strummer comenzó a sentir una fascinación por Lorca, Andalucía y por la Guerra Civil que culminaría con el clásico Spanish bombs, de 1979"