Por otro lado, la suba de retenciones aparecía en un contexto de fuerte caída de la demanda europea, por el cierre del mercado español, algo que luego fue dejado sin efecto.
Tras reuniones de las partes, comenzaron las marchas hacia atrás. Fue la misma Presidente la que anunció en septiembre una modificación al sistema de retenciones móviles, variables entre el 17% y el 24%, con una claúsula de actualización cada 15 días.
Un golpe al ego de Kicillof, quien fue desautorizado por Cristina Fernández en un acto en la Casa de Gobierno frente a los productores del sector.
Pero el problema principal todavía continuaba. Los pequeños y medianos productores no tenían un negocio rentable con el recorte del precio interno. Muchas plantas comenzaron a parar y cayó abruptamente las toneladas de gasoil para cumplir con el corte obligatorio.
Por ello, el Gobierno sepultó en los últimos días el esquema Kicillof de precios original y avanzó en una segmentación por categoría de productores. Es así que los grandes percibirán $4.565,34, por tonelada; $5.182,53 los medianos, y $5.333,29 los chicas. Los nuevos valores, correspondientes a la 2da quincena de noviembre, fueron publicados por la Secretaría de Energía.
El fin es recomponer una industria que había sufrido un fuerte golpe y cuyo sector financieramente más vulnerable ya había comenzado con la suspensión de personal.
Desde las Pymes se mostraron conformes. En declaraciones a PuntoBiz.com.ar, Federico Pucciarello, de la empresa Rosario Bioenergy consideró los nuevos valores puende "funcionar" y estimó que las grandes ganadoras son las pequeñas plantas, que habían sido muy perjudicadas con el esquema anterior.
No es el caso de las grandes refinadoras, que vieron un precio inferior al de la 1ra quincena de noviembre, un 1,1% menos, lo que ya despertó sus críticas. En diálogo con EdiciónRural.com, Fernando Peláez, presidente de la Cámara Argentina de Biocombustibles (CARBIO), manifestó: "Las pymes están conformes, pero las grandes empresas no. Con ese precio se pierde plata. El Gobierno definió un valor para el mercado interno que deberia estar atado a los costos de las empresas, que son altísimos y no producen al 100% de su capacidad. Las empresas no lo hacen porque está complicado de exportar. Y ni aún si trabajaran al 100% de su capacidad instalada sería un buen precio".
No es el único problema para las exportadoras. También tiene que luchar con las denuncias de la Unión Europea por 'dumping'. Por esto la Argentina fue a la Organización Mundial de Comercio. Un tema que Kicillof prefiere dejarle a otros.
Los rumores indicaban que la Presidente se enojó mucho con el funcionario de las patillas por ese traspié por el que tuvo que dar la cara. Incluso hay versiones que Kicillof ya no sería un estrella ascedente y que podría ser corrido de las decisiones en el plano económico con destino, dicen, en el PAMI.