Por otro lado, el especialista reveló que la rana 'toro' es resistente a un hongo venenoso y como se va trasladando por los canales de riego, va llevando ese problema a distintos lugares.
Al consultarle sobre cuál es la solución, fue contundente: “Hay que matarlas a todas las que ya no están en el criadero”. Y volvió a advertir: “Si llegan a Mendoza, vamos a tener un gran problema”.
Según el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras, donde ha sido introducida, la rana 'toro' tiene la habilidad de ocupar un amplio rango de hábitats y se alimenta de gran número de especies “produciendo un importante impacto sobre las autóctonas”.
Se alimenta de peces, serpientes, renacuajos, pájaros, murciélagos, insectos y hasta otros ejemplares de rana 'toro'. Pero también es una gran transmisora de parásitos y enfermedades, que afectan principalmente a los anfibios autóctonos.
Además, puede llegar a vivir una década, y se reproduce con gran velocidad, hasta 40.000 huevos por puesta. Por si fuera poco, hiberna, y es capaz subsistir en lugares contaminados.