En la otra mano, las exportaciones, es decir los dólares que entraron, alcanzaron sólo los US$4.909 millones, un 5% más que en el lapso enero-septiembre del año pasado, pero insuficientes para equilibrar la balanza comercial del rubro que arroja, en esos 9 meses, un déficit de US$2.781 millones.
A esos números, el INdEC deberá sumarle los US$6 millones diarios que la Argentina le pagó a Uruguay por un suministro circunstancial de energía eléctrica la semana pasada. Se trató de 600 megawatts (Mw) de origen termoeléctrico que fueron despachados desde el vecino país en una operación que allí calificaron como "usual".
Así lo manifestó al diario local
El País el director de Energía uruguayo,
Ramón Méndez, quien confirmó las cifras sobre el costo y la cantidad Mw enviados a la Argentina.
"Ellos están con defectos energéticos. Es lo usual", dijo Méndez.
Para el despacho energético, Uruguay tuvo que "prender" todas sus centrales termoeléctricas, que estaban sin uso porque en esta época del año el país rioplatense se abastece con sus plantas hidroeléctricas, cuyos niveles, dijo el funcionario charrúa, hoy son "óptimos".
Méndez afirmó que la energía vendida a la Argentina se hizo a precio de costo, "el precio de prender las máquinas térmicas", y recordó que en 2010 "le exportamos 5 millones de KW/h". "UTE (la empresa estatal que controla las usinas) no está gastando nada en generación, al tiempo que recauda US$6 millones todos los días", aseguró el funcionario.
Por su parte, Enrique Antía, director por la oposición en la empresa estatal, dijo a El País en referencia a la Argentina: "Hubo algunos días que les faltó energía por problemas técnicos. Se trató de una venta, no es nada. Fue un auxilio, le tapamos el agujero".
La compra de energía uruguaya se produce en un contexto de creciente aumento del consumo por la suba de la temperatura que dispara la demanda doméstica. En la semana anterior a la importación, se produjeron cortes de luz que afectaron a amplios sectores de la Capital Federal y el conurbano bonaerense.
El Gobierno Nacional vio un complot para fogonear la manifestación del #8N, que ocurrió esa semana, e hizo una denuncia penal para que se investigue "quién bajó la palanca". Sin embargo, el Ejecutivo se anticipó al resultado de cualquier pericia y multó a las distribuidoras Edenor y Edesur por un total de $158 millones.