En la demanda la firma española solicita que el juez declare que YPF infringe la normativa al ofrecer a sus competidores derechos de explotación sobre las reservas de hidrocarburos no convencionales descubiertas por el grupo Repsol antes de la expropiación.
La compañía pide a la justicia que obligue a YPF a cesar en dicha conducta y recuerda que la Ley de Competencia Desleal impide a los competidores aprovecharse de ventajas obtenidas de una infracción legal, como, en su opinión, es el caso de la expropiación llevada a cabo por el Estado argentino.
La explotación de "Vaca Muerta", que es uno de los mayores yacimientos de recursos no convencionales del mundo, permitiría a un tercer competidor adquirir una posición privilegiada en el sector del petróleo y el gas. Según una fuente de la empresa española, todo ello consolidaría o agravaría el impacto que la expropiación de YPF y de los activos estratégicos no convencionales ha tenido sobre Repsol.
Cabe recordar que a mediados de septiembre, YPF y la petrolera estadounidense Chevron firmaron un memorando de entendimiento para explorar oportunidades de desarrollo de hidrocarburos no convencionales en el área de Vaca Muerta, un acuerdo contra el que Repsol tiene previsto emprender acciones legales.
En mayo, la petrolera española inició los trámites para llevar la nacionalización de YPF ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi) del Banco Mundial, con el objetivo de lograr una compensación económica justa.
En paralelo, Repsol presentó varias denuncias en Nueva York relacionadas con la expropiación, al tiempo que ha interpuesto en Argentina un recurso de inconstitucionalidad contra la decisión del Gobierno de Cristina Fernández.
La compañía española cifra en US$10.500 millones el valor de la participación del 57,4 % que mantenía en YPF antes de la expropiación, una actuación que, en opinión de Brufau, está relacionada con el descubrimiento del yacimiento de Vaca Muerta.