El mismísimo jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), el teniente general Benny Gantz, declaró recientemente que la amenaza iraní no es tan inminente como sugiere Netanyahu. Su opinión es compartida por Tamir Pardo, el actual jefe del Mossad.
A diferencia de Netanyahu y Barak, tanto Gantz como Pardo han dejado clara su oposición a un ataque inmediato contra las instalaciones nucleares persas. Aún más crítico con posibles medidas agresivas es Yuval Diskin, otro antiguo jefe de los servicios secretos de Israel, al expresar su desconfianza en gobernantes que toman decisiones basadas en “sentimientos mesiánicos”, lo cual puede llevar al país a “una guerra con Irán o a una guerra regional”.
Israel, junto con varios Estados occidentales, sospecha que el programa nuclear de Irán busca desarrollar armamento atómico, aunque Irán insiste en que su programa es de naturaleza pacífica.
Amenazas cruzadas
El conflicto entre israelíes e iraníes, persiste con fuertes declaraciones cruzadas. Así, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, dijo que seguirá luchando en el conflicto nuclear con Irán para que se trace un línea clara que Teherán no pueda superar, a pesar de sus diferencias al respecto con el presidente de USA, Barack Obama.
"Creo que hay que trazar una línea roja, para que Irán tenga claras las consecuencias si la cruza", dijo el primer ministro israelí, en unas declaraciones después de que Obama rechazara dar este paso que podría implicar un ataque militar a Irán. En vista de las tensiones entre Israel y USA por la estrategia a seguir en el conflicto con Irán, Obama destacó que ya ha dicho claramente que Washington va a evitar que Teherán se haga con armas nucleares. En ese aspecto no hay "ni la más mínima diferencia entre la posición de Israel y de Estados Unidos", dijo Obama.
Netanyahu sostuvo: "hace 16 años comencé ya a hablar de la amenaza de Irán. Entonces no fui el único que lo decía, sí uno de los pocos, y después otros se sumaron. Luego comencé a hablar de las necesidades de sanciones económicas a Irán. No era el único, pero sí uno de los pocos (que lo pedía). Ahora pido un límite para Irán. Espero que otros se sumen".
Entretanto, Irán está dispuesto a destruir Israel en caso de un ataque israelí contra sus instalaciones nucleares, pero también a atacar las bases estadounidenses en la región, afirmó el comandante de los Guardianes de la Revolución.
En caso de ataque contra Irán, "no quedará nada de Israel, teniendo en cuenta su pequeño tamaño y nuestras capacidades balísticas", declaró el general Mohamad Ali Jafari, jefe del ejército de élite del régimen islámico iraní, en una poco frecuente rueda de prensa. "Ninguna región de Israel se librará y esto debe constituir un elemento de disuasión", para el Estado hebreo, añadió el jefe de los (Guardianes de la Revolución) que controla los misiles iraníes capaces de alcanzar Israel en caso de conflicto.