** Tal como habíamos previsto, el último cuatrimestre del año se insinúa sombrío para la caja de dólares.
** Durante agosto apenas sumó US$ 106 millones a sus arcas mientras a la vez se le iban US$ 1.666 millones por el pago del Boden 2012.
** Las compras de agosto fueron las más pobres del año y representaron una caída de 70 % respecto a las efectuadas en julio.
** A lo largo del primer tercio de este mes, el BCRA sólo pudo comprar US$ 60 millones.
** Y ha tenido que volver a vender divisas en distintos días de septiembre para evitar que se disparase el tipo de cambio oficial.
** En realidad, la publicitada estrategia de acumulación de reservas aplicada en los últimos años tuvo resultados comparativamente modestos.
** Salvo en Venezuela, donde las reservas permanecieron constantes, en todos los países de la región se incrementaron a un ritmo hasta 4 veces superior al nuestro.
** Aun si computásemos dentro de las reservas todos los pagos de deuda originalmente a cargo del Tesoro, que cubrió el BCRA, el aumento hubiera sido menor al promedio de la región.
** La implementación de un riguroso régimen de prohibiciones, restricciones y controles de cambios y de flujos de capital —tal como habíamos avizorado y vinimos alertando aquí desde marzo de 2011— no logró revertir el deterioro del balance de pagos.
** La creciente intervención comenzó en octubre, cuando se fijó la obligación de que cada compra de divisas contara con la validación de la AFIP.
Las autorizaciones se fueron limitando hasta que se terminaron denegando los pedidos para atesoramiento y limitando las ventas para turismo a un minúsculo monto 'per diem'.
** Luego se estableció la exigencia de tener una cuenta en dólares para extraer billetes en el exterior.
** Los bancos dejaron de financiar los gastos en dólares con tarjeta y no permitieron más los pagos anticipados de los consumos para generar saldos en dólares.
** Se fijó para los consumos con tarjeta un recargo de 15% a cuenta de Ganancias y Bienes Personales, además de intimidar con un control de la AFIP sobre el objeto de esas compras.
** Esto quiere decir que, pese a haber erradicado del mercado oficial una multitud de salidas de divisas —desde importaciones frenadas a turismo— el Central se ve obligado a desprenderse de reservas para amordazar un tipo de cambio ficticio y que a nadie conviene.
** La estacionalidad bajista de las exportaciones agrícolas y esa suerte de raro embanderamiento con un tipo de cambio atrasado es lo que pone en aprietos la defensa de las reservas.
** Otra razón de los aprietos que pasa el BCRA es que las compañías perdieron acceso al financiamiento en moneda extranjera, que les proveían bancos e inversores internacionales; esto significó para el Central la pérdida de una importante fuente de divisas.
> El año pasado, los créditos del exterior habían aportado US$ 4.500 millones.
> Pero en el 1er. semestre de este año el neto de préstamos recibidos y cancelaciones efectuadas por los sectores público y privado no financieros arrojó un flujo negativo de US$ 1.300 millones.
> La cancelación de préstamos del exterior por parte de los bancos locales repercutió en una caída neta de US$ 1.418 millones.
** Paralelamente, la inversión extranjera se pulverizó, lo que privó de una masa de fondos vital para la caja de divisas.
** A esto se sumó el drenaje de divisas por el turismo, alentado por el subsidio que significó la brecha entre el tipo oficial y el paralelo.
** A diferencia de la opinión de algunos colegas, y como hemos venido afirmando, estimamos que el año cerrará con no más de US$ 44.000 millones en las reservas.
** En diciembre deberá hacer frente a US$ 2.500 millones de vencimientos de la deuda pública.
** En este marco, insistimos en afirmar que las restricciones cambiarias y a los flujos de capital han llegado para quedarse —o, en todo caso, hacerse más rigurosas.