Estos incluyeron "mejoras en la preparación ante una emergencia y las capacidades para responder", agregó en un documento de nueve páginas publicado en su página de internet.
La planta de Fukushima Daiichi, ubicada a 240 kilómetros al norte de Tokio, fue impactada en marzo del año pasado por un terremoto y tsunami que afectaron el suministro de electricidad y destruyeron sus sistemas de respaldo de energía y de enfriamiento, lo que llevó a fusiones en tres de sus seis reactores.
Unas 150.000 personas fueron forzadas a huir a medida que los materiales radiactivos eran expulsados de la planta. Muchas nunca regresaron.
El mes pasado, una investigación impulsada por el Gobierno de Japón generó dudas sobre si otras plantas nucleares en el país estaban preparadas para desastres masivos.
El plan de la IAEA aprobado seis meses después del accidente fue criticado por algunos países por no promover medidas obligatorias. El mismo delineó una serie de pasos voluntarios destinados a ayudar a prevenir la repetición de una crisis de ese tipo en cualquier lugar del mundo.
Pidió a los países que realicen rápidas evaluaciones de sus plantas de energía nuclear sobre cómo podrían resistir peligros naturales extremos así como las medidas a tomar para reforzar su preparación ante emergencias y proveer información.
El reporte de la IAEA sobre la implementación del plan, que será presentado en la Conferencia General de la agencia de más de 150 estados miembros del 17 al 21 de septiembre, dijo que había habido progresos en la evaluación de "vulnerabilidades de seguridad" de las plantas atómicas.
Esta y otras medidas habían contribuido a "la mejora del marco global de seguridad nuclear", sostuvo, sin dar detalles sobre la situación de cada país.
"También se han hecho progresos significativos en la revisión de los estándares de seguridad de la agencia que continúan siendo ampliamente aplicados por los reguladores, operadores y la industria nuclear en general", agregó.
Esto significa una "mayor atención y foco en áreas vitalmente importantes como la prevención de accidentes", sostuvo.
Pero se necesita mantener los esfuerzos continuos para asegurar una comunicación más efectiva con el público si hay una emergencia nuclear o radioactiva", indicó el reporte.