“El incremento del metro cúbico no va a superar los $0,45 centavos. Sin embargo la gente entendió que la suba al público será del 300 por ciento. Esto lleva a la psicosis, no es bueno para el sector”, lamentó en relación a cómo se trató la medida a través de los medios de comunicación.
En su opinión la resolución no es positiva para el rubro. El principal temor es que haya bocas de expendio que se vean obligadas a cerrar debido al aumento en los costos. Si bien entiende que es lógico que haya un valor uniforme, porque “es el mismo producto en todo el país”, aclara que debe mantenerse una relación de precios “lógica” frente a los combustibles líquidos para no perjudicar el crecimiento de la industria.
Por otra parte, reconoció que “necesitamos incentivos a los que extraen gas, sino vamos a tener que importar y va a ser más caro”.
En tanto, los propietarios de los talleres entienden que el aumento en el costo del GNC extenderá los plazos de amortización de los equipos haciendo dudar a los potenciales clientes.
"Estamos realmente muy preocupados, sabemos que va a aumentar, poco o mucho, pero va a aumentar. El tema es que con esta medida nosotros somos el primer peldaño que se va a romper, porque si sube demasiado nadie va a invertir tanto en un equipo de gas. Además el que utiliza este combustible es porque quiere ahorrar y ahora ese ahorro se va a acotar’’, se quejó a
Diario de Cuyo el sanjuanino
Enrique Ortíz , propietario de ‘Centro GNC’.
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"El negocio se termina si se da un salto en el precio del gas en el surtidor muy alto. No hay que olvidarse que el GNC es muy barato, comparado con la nafta, pero también genera un desgaste en el vehículo y si esa brecha GNC-nafta se achica, no va a convenir realizar una conversión", comentó por lo bajo un empresario citado por el períodico cuyano.
Ante esto queda preguntarse cuál será el futuro del recientemente lanzado plan de créditos para equipar los vehículos. Se trata de una iniciativa de la Cámara Argentina del Gas Natural Comprimido (CAGNC) que anunció la semana pasada que ya está en funcionamiento un acuerdo marco con el Banco Ciudad, para la compra de equipos con una financiación de 12 cuotas sin interés.
Por otro lado, otro de los proyectos de la CAGNC, la de trasnformar la flota del transporte público parece haber encontrado una limitación cuando la misma presidente Cristina Fernández dijo que bajo ese esquema "estaríamos directamente sin gas en la República Argentina".
No obstante, para el presidente de la CAGNC,
Fausto Maranca, la decisión presidencial no afectaría ese proyecto que tiene la cámara, así como el de equipar al transporte de carga. En declaraciones al sitio
Prensa Vehicular, aseguró:
“Cada iniciativa es analizada en su contexto y los beneficios de bajar los precios en materia de fletes, traen beneficios para toda la economía de manera indiscutible. Con estas primeras experiencias, que ya reportan economía, ecología, confort para los choferes, comprobada eficiencia mecánica, menor mantenimiento y periodicidad de cambio de aceite, se están consolidando las tecnologías y conquistando los primeros usuarios, conformando una progresión que entendemos se irá potenciando en la medida de la mayor disponibilidad de gas natural. El mundo sigue apostando por el GNC y la Argentina es un país que desde hace tiempo disfruta de sus beneficios”.
Bajan las importaciones de GNL
La Argentina importará en el 2012 menos cargamentos de gas natural licuado (GNL) de lo previsto, dijo el lunes a la agencia
Reuters una fuente de la empresa estatal de energía Enarsa, gracias a mayores compras a su vecino Bolivia y un menor consumo doméstico, aliviado, presuntamente, por un clima benévolo.
Enarsa, que tiene el monopolio de la importación de GNL, proyectaba adquirir 80 cargamentos de 130.000 metros cúbicos en el 2012, un alza de un 35 por ciento respecto del año pasado, pero finalmente importará 56. Argentina cubre un 25 por ciento de su consumo de gas con compras externas.
"De los 80 cargos que se estimaban comprar al principio, solamente se van a comprar el 70 por ciento", dijo una fuente de Enarsa bajo condición de anonimato.
"El motivo principal es que aumentó la inyección de gas de (la petrolera estatal boliviana) YPFB. Además, hemos tenido un invierno bastante benévolo y el consumo domiciliario fue menor que en otros años", agregó.