La compañía señala en el documento: "Nuestros equipos Surface competirán con los productos fabricados por nuestros socios OEM, lo que puedan afectar a su compromiso con nuestra plataforma". Un breve comentario que queda "enterrado" en un documento de más de 100 páginas, pero que describe a la perfección uno de los grandes riesgos a los que se enfrentará Microsoft con el lanzamiento de Surface.
Cuando Microsoft presentó Surface en un evento en Los Angeles el mes pasado, ningún ejecutivo de la compañía reconoció el hecho de que con Surface, la compañía de Redmond empezaría a competir con sus socios en el mundo del hardware, lo cual podría perjudicar la relación de Microsoft con sus socios.
Otros ejecutivos de Microsoft no han abordado el tema tampoco. El presidente ejecutivo de Microsoft, Steve Ballmer, ha hablado de cómo la familia de 'tablets' Surface va a "marcar el pistoletazo de salida" para todo tipo de dispositivos que ejecutan Windows 8, el nuevo sistema operativo de la compañía. En una conferencia de ventas de Microsoft a principios del mes de julio, Ballmer dijo que "la importancia de los miles de socios que tenemos para diseñar y producir equipos con Windows no va a disminuir", en referencia a la familia Surface.
La competencia de Microsoft con sus clientes es un asunto delicado, y hasta el momento la compañía no había hablado en público sobre el tema. Con este informe, la compañia reconoce por fin uno de los riesgos más importantes de su estrategia con Surface.