La ceremonia de inauguración mostrará lo mejor de la Gran Bretaña, al empezar con el sonido de la mayor cantidad de campanas en harmonía en toda Europa y continuar con la conversión de la cancha del estadio olímpico en un campo con animales reales en el acto Green and Pleasant.
Después, de la mente del equipo liderado por el director de cine, ganador del Oscar, Danny Boyle, se desplegará un espectáculo de exuberante creatividad, impredecible e inventivo como la gente de la isla británica, de acuerdo a sus propias palabras.
Al término del show, la reina Isabel II de Inglaterra y el presidente del Comité Olímpico Internacional, Jacques Rogge, saludarán a la procesión de atletas que desfilará alrededor de la cancha para tomar sus respectivos lugares, siempre con Grecia como país inicial y con el anfitrión, Gran Bretaña, en último sitio.
Tras los discursos de rigor, la bandera olímpica será izada mientras se entona el himno oficial y se pronuncian los juramentos de juego limpio. El gran final, con la antorcha arribando al estadio, será la mayor sorpresa del evento al conocer al último portador que encenderá el pebetero de la forma espectacular que los organizadores se han guardado celosamente.
Por 17 días, el fuego olímpico arderá como testigo divino del esfuerzo de miles de atletas y entrenadores que buscan la gloria dorada para su país. La humanidad se reúne en una gran fiesta. El deporte es la causa. El deporte es todo.
Algunos detalles de la Fiesta:
Los equipos de cada país entrarán en orden alfabético de acuerdo al idioma del país anfitrión, en este caso en inglés, con la excepción de los griegos, que siempre inician el desfile por ser los precursores de las antiguas competencias de las que se inspiran los Juegos modernos.
Eso quiere decir que Luciana Aymar ondeará la bandera argentina junto al resto de los atletas albicelestes en noveno lugar, detrás de Grecia, Afganistán, Albania, Argelia, Samoa Americana, Andorra, Angola y Antigua y Barbuda.
La procesión la cerrará el equipo de Gran Bretaña, por ser el anfitrión. Una vez que todos los países estén en el estadio, Jacques Rogge y el titular del Comité Organizador y ex atleta británico, Sebastian Coe, darán un discurso donde invitarán a la reina Isabel II a declarar el inicio de los Juegos.
La Carta Olímpica señala que luego se izará la bandera de los Juegos Olímpicos con los cinco anillos entrelazados de distintos colores, que representan la universalidad del deporte y la unión entre los continentes. Además se cantará el himno olímpico y un atleta y un juez del país organizador tomarán el juramento donde prometerán "respetar y atenerse a las reglas".
El gran final será la llegada de la antorcha olímpica tras recorrer 12.000 kilómetros y pasar por más de 8.000 relevistas, desde que inició su viaje en Atenas hace más de dos meses. Todavía permanece el misterio sobre quién será el atleta destacado que encenderá las llamas del pebetero, que arderá hasta que finalicen los Juegos Olímpicos, el 12 de agosto.
Quien encabeza las apuestas es el remero Steve Redgrave, que ganó el oro de forma consecutiva entre Los Ángeles 1984 y Sydney 2000. También suenan Daley Thompson, de 53, con marcas mundiales y victorias en Moscú 1980 y Los Ángeles 1984, y los más osados señalan al futbolista David Beckham, que oficia de embajador de los Juegos y quedó afuera de la convocatoria para la selección de Gran Bretaña.
La incógnita se develará hoy en lo que será el momento que se repetirá una y otra vez cuando en un futuro se hable de Londres 2012.