Asimismo, el informe indica que “tras el ingreso formal al Mercosur no sólo se deberán discutir los plazos para llevar al mínimo el Arancel Común Externo (ACE), sino que se deberá definir como se inserta Venezuela en los tratados vigentes del bloque con otros países/uniones. El ejemplo más sensible es el acuerdo de Libre Comercio con Israel (la relación bilateral entre este país y Venezuela es nula por el apoyo de Chávez a Irán)”.
“Además, la situación política interna de Venezuela constituye un factor adicional de incertidumbre, ya que no está claro qué puede suceder si la oposición gana las próximas elecciones, y cuál es el estado de salud del Presidente Chávez si consigue su reelección”, agrega el texto.
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Por otra parte, estable que “a nivel económico, es importante resaltar que no se incorpora un socio menor: el PBI en dólares de Venezuela es similar al de Colombia, y sólo lo superan en Sudamérica Argentina y Brasil. Además, el país caribeño ha sido tradicionalmente un importador de alimentos y productos manufacturados desde EE.UU y Colombia, por lo que existe un elevado margen para que el MERCOSUR provea estos productos a aranceles mínimos. De hecho, la entrada del sexto productor mundial de petróleo modifica el perfil exportador del bloque, ya que los cuatro miembros originarios del MERCOSUR tienen en común una agroindustria muy competitiva a nivel internacional y son deficitarios en su comercio de bienes energéticos”.
También señala que “preocupa particularmente la relación bilateral con nuestro principal socio comercial. En un contexto de menor demanda externa y estancamiento, Brasil tomó represalias contra nuestras exportaciones. Es deseable que las negociaciones bilaterales limen asperezas pero si la Argentina persiste en la estrategia de restringir importaciones, las tensiones con nuestros socios seguirán aumentando”.
"La entrada de Venezuela potencia el perfil exportador y el peso del bloque generando buenas oportunidades comerciales para los socios. Sin embargo, la entrada del país carioca implica tener que compatibilizar diversos intereses económicos y políticos dentro del bloque, lo que puede debilitar el consenso interno y/o hacer más lento el proceso decisorio del Mercosur", segun Ecolatina.