“El Programa de Relevamiento Territorial –señala el informe de la AGN– ha logrado un escaso nivel de ejecución en sus primeros tres años de implementación, sobre 1470 comunidades indígenas se relevaron las carpetas técnicas de 62, esto es el 4,22 por ciento”.
Además, la AGN encontró que de las once provincias que recibieron fondos, seis nunca informaron en qué habían gasto el dinero. Se trata de Santa Cruz, Chubut, Misiones, Neuquén, Santiago del Estero y Tucumán. “Resultados ínfimos” definió la Auditoría sobre el estado del relevamiento.
El INAI (Instituto Nacional de Asuntos Indígenas), que funciona bajo la órbita del ministerio de Desarrollo Social, es el organismo encargado de llevar adelante el programa. Sus voceros admitieron que existe un retraso, que son varias las provincias que tienen sus cuentas en rojo y que por eso razón el ministerio ya envío intimaciones. Sin embargo, en el INAI relativizaron la auditoría y, oficialmente, reconocen que de las 1.600 comunidades hasta ahora sólo se relevaron 300. Aseguran también que al comienzo del programa estimaban que sólo debían relevar 600 comunidades. (...)".
2. Nicolás Pizzi con socios muy extraños para la ANSeS:
"El 12 de junio, Cristina Kirchner lanzó en el Museo del Bicentenario el plan de viviendas más ambicioso del gobierno kirchnerista: 400 mil casas en sólo cuatro años. Los detalles quedaron en manos del jefe de la ANSeS, Diego Bossio. Para acompañar su discurso, el funcionario utilizó un video con datos de los créditos y maquetas de las viviendas. En el spot –que anoche seguía on line– se filtraron imágenes de la empresa Wall-Ties & Forms (WTF), representada en el país por Marcelino Sánchez, un empresario de la construcción asociado a Sergio Schoklender. Sánchez es, además, socio de Carlos Loira, hermano de Valeria, la esposa de Bossio y una mujer de confianza de la Presidenta.
[ pagebreak ]
Bossio y su esposa veranearon este año en una confortable casa del country Septiembre, en Escobar.
Allí compartieron charlas con el socio de Schoklender, Marcelino Sánchez, a quien fuentes de su entorno le atribuyen planes de participar en el negocio del Plan Procrear. Los Bossio siguen yendo a la propiedad, ubicada en el lote 354. Actualmente están arreglando la pileta, contó un vecino.
La relación entre Sánchez y Loira es vieja. En 1997, fundaron la constructora Grupo Nivel SRL, con oficinas en Olivos. El cuñado de Bossio no aparece en los edictos, pero puso al frente a su mamá, Ema Valeria Rossi . Luego expandieron sus negocios. A través de la sociedad anónima Chietipalena adquirieron una estación de servicio Petrobras en Uruguay 3204 (San Isidro), que ahora está alquilada. El minimercado de ese lugar era visitado asiduamente por Schoklender. ¿El motivo? A metros estaban las oficinas de Concreto Moldeado, propiedad de Sánchez. También fundaron Bubu Cakes SRL , dedicada a la venta de comida para estaciones de servicio Con la crisis de 2001, que pulverizó la construcción, “El Gordo” Sánchez –como le decían sus amigos antes de realizarse un by pass gástrico– emigró a España. Se afincó en Salamanca y creció aprovechando el boom inmobiliario. Cuatro años después, Loira también se mudó. “El negocio allá aumentaba y necesitaban un contador y más personal, por eso viajaron Carlos y otras personas”, cuenta una fuente que rogó que su nombre se mantenga en reserva. (...)".
3. Nicolás Wiñazki con horribles billetes de Ciccone:
"La imagen es elocuente. Hay billetes de $100 en circulación tan mal impresos que incluso algunos de ellos tienen los números al revés.
Hay otros salpicados con manchones de tinta violeta. O con la imagen del reverso impresa también en el anverso. Y otros que directamente tienen manchones violetas, los números al revés y la imagen del anverso en el reverso. Todo junto.
Clarín comprobó que esos billetes con errores groseros de impresión corresponden a la serie U. El Gobierno había informado que la Casa de Moneda de Brasil imprimiría billetes de $ 100 de las series Q, R, S y T. Las series restantes se están imprimiendo en la Casa de Moneda nacional y en la ex Ciccone Calcográfica.
Vinculada por la Justicia al vicepresidente Amado Boudou, Ciccone fue contratada por la Casa de Moneda para imprimir 410 millones de billetes de $100: cobrará para hacerlo $160 milllones.
En mayo, este diario informó que las máquinas de esa compañía sufrían problemas técnicos que comprometían la calidad de los billetes que se intentaban confeccionar. Aquellos errores de impresión coinciden con el de los billetes serie U que por estos días salieron de varios cajeros, tanto de la Capital Federal como de alguna localidad del interior bonaerense.
Algunas palabras de los billletes fallidos, como la frase “cien pesos”, salieron con la tinta corrida, lo mismo que pasa en los números “100”. Técnicos especializados explicaron que ese error es conocido en la jerga de la impresión como “patas de araña”. Se produce cuando la tinta no es limpiada de modo correcto por un cilindro limpiador de una máquina llamada “Super Orloff”.La máquina es la que tienen la ex Ciccone y también la Casa de Moneda, que está al mando de Katya Daura, un funcionaria de confianza de Boudou, con quien trabajó en distintas dependencias públicas, como la ANSeS.
Los números al revés, o las imágenes del reverso que están también impresas en el anverso, se produjeron porque billetes con la tinta todavía fresca se posaron sobre otros, duplicando las figuras de forma despareja.
[ pagebreak ]
Las máquinas de la ex Ciccone habían tenido también problemas para estampar las figuras que se imprimen en modo calcográfico, es decir, con un relieve apenas perceptible, algo fundamental para garantizar la seguridad de la emisión monetaria. Bajo el ojo de expertos, los billetes fallidos de la serie U tienen una impresión calcográfica de mala calidad. (...)".
Pero en el comentario político, Eduardo van der Kooy le envía un mensaje de Clarín a Daniel Scioli: a no confiarse del éxito coyuntural, que puede leerse como "a mantener los acuerdos vigentes" entre el gobernador y el multimedios. Aqui un fragmento:
"Los dos bastiones políticos y electorales del kirchnerismo atraviesan una crisis.
En Buenos Aires, impera con Daniel Scioli en los últimos días la ficción de una tregua . En Santa Cruz, reina un desorden institucional donde la prolongada huelga policial y el arribo de gendarmes mandados por Cristina Fernández es apenas síntoma de un problema superior . Como le ocurre a Scioli, también Daniel Peralta ha quedado en el confín argentino bajo el fuego del cristikirchnerismo y de La Cámpora.
Aunque no haya equivalencias entre aquellos territorios, ambos simbolizan la existencia K de una década. En Buenos Aires los Kirchner, primero con la ayuda de Eduardo Duhalde y luego del propio Scioli, supieron anclar cada una de sus victorias. De Santa Cruz, su cuna, exportaron una forma desprejuiciada de ejercer el poder y un modo implacable y hostil de interpretar la política.
No hubo diálogos secretos ni mediaciones para que el clima belicoso se aplacara en Buenos Aires. Una sensación inocultable de miedo atravesó la médula del Gobierno cuando la semana pasada aparecieron las primeras conclusiones de la batalla librada. Todas las encuestas marcaron un fuerte descenso en la imagen de la Presidenta, que osciló entre 15 y 20 puntos.
También se advirtió daño para el gobernador, aunque de menos magnitud.
Scioli no debiera confiarse, sin embargo, de la consistencia de esta tregua . Cristina desea debilitarlo antes de que llegue el momento de discutir el armado de las listas para las legislativas del 2013. Ese tiempo amanecerá poco después de fin de año. Si el gobernador resulta doblegado su proyecto presidencial quedaría hueco. Sin amarre en la Legislatura y con un frágil sistema de alianza con los intendentes poderosos. La crisis del aguinaldo podría haber dejado dos lecciones: nunca el gobernador bonaerense será heredero por voluntad de Cristina; lo será, si se lo propone, a pesar de ella.
(...) Son muchas las provincias con dificultades para abonar sueldos y aguinaldos. Las más complicadas poseen además una inconfundible impronta K. Sergio Uribarri, en Entre Ríos, viene desdoblando el pago de sueldos y aguinaldos. El formoseño Gildo Insfrán paga aguinaldos recortados. Eduardo Fellner también los partió en Jujuy luego de recibir fondos nacionales. Jorge Sapag, en Neuquén, recurrió a un programa tributario especial para afrontar las obligaciones. Peralta está en Santa Cruz peor que todos ellos. Está como Scioli.
Tantos problemas simultáneos no podrían obedecer sólo a una casualidad. O únicamente a malas administraciones.
Lo que parece estar crujiendo, por múltiples motivos, es el modelo económico que pregona Cristina sobre el cual se afincó el éxito electoral del kirchnerismo. Hay un dato estadístico revelador de una gruesa falla estructural: la Presidenta arrancó su primer mandato en el 2007 con un superávit fiscal que representó el 3,1% del PBI; cuando concluya el 2012, tal vez, redondee un déficit del 3% del PBI.
Un derrumbe de 6% en cinco años de gestión. (...)".