El acuerdo entre Riquelme y la directiva estaba: de palabra se había solucionado el problema por la deuda y se dejaba sin efecto la cláusula de rescisión. Sin embargo, Riquelme ayer no apareció y la situación continúa sin resolverse.
El tema es el siguiente: en el contrato se fijó una cláusula que si una de las partes quería romper el contrato antes de lo pactado (quedan 2 años) debía pagar US$ 2.5 millones. Pero como parece que Boca le debe algo así como US$ 1.3 millones, el jugador debería poner el resto para romper el contrato. A lo que el club le dijo al representante que si se va al exterior le firman la recisión de contrato y no le cobran nada para no entorpecer.
Pero como las ofertas del exterior se cayeron, sólo quedaría jugar en Argentina y acá el problema. Boca se tornará inflexible. Ante este panorama, Daniel Angelici, presidente de Boca, decidió intimar al ídolo: rescinde en las próximas 48 horas poniendo el dinero o se presenta a entrenar como el resto de los futbolistas.
El tema se complicó, aunque muchos esperaban algunos chisporroteos en este sentido. Por otra parte, Lucas Viatri está muy cerca de irse a préstamo al Villarreal, de la segunda división del fútbol español; mientras que Sergio Araujo también sería cedido al Barcelona B.