El ministro polaco de Exteriores, Radek Sikorski, calificó las palabras de Obama de "error escandaloso" y el primer ministro de Polonia, Donald Tusk, dijo que las expresiones de arrepentimiento de Washington no fueron suficientes.
Los corresponsales dicen que la frase "campos de la muerte polacos" es ofensiva en Polonia, que niega cualquier responsabilidad por los campos de concentración y exterminio construidos por los nazis durante la ocupación alemana.
De hecho, el gaffe no podría haber sido peor: a equivocación de Obama tuvo lugar durante una ceremonia para honrar a Jan Karski, un héroe de la resistencia y para recordar al mundo los horrores del holocausto nazi, muchos de ellos cometidos en suelo polaco.
El portavoz del Departamento de Seguridad Nacional de USA, Tommy Vietor, intentó enmendar el malentendido. "El presidente se equivocó -se refería a campos de exterminio nazis en Polonia-. Lamentamos este error, que no debe hacer olvidar la clara intención de homenajear a Karski y esos valientes ciudadanos que estaban en el lado de la dignidad humana frente a la tiranía", aseguró.
"La Casa Blanca se disculpa por el error escandaloso", escribió el ministro de Relaciones Exteriores, Radoslaw Sikorski, en su cuenta de Twitter. "Es una lástima que la ignorancia y la incompetencia hayan eclipsado como una ceremonia memorable", añadió el político polaco.
Para el primer ministro polaco, las expresiones de arrepentimiento de la Casa Blanca no han sido suficientes. "Cuando alguien dice que los campos de exterminio de Polonia, es como si no hubiera nazis, no se hace responsable ni a los alemanes ni a Hitler", se lamentó Tusk.
CAbe recrdar que unos 3.3 millones de judios vivían en Polonia antes de 1939. Terminada la guerra, la mayoría había muerto entre los 6 millones de polacos que encontraron el mismo trágico y criminal final.