7 víctimas y Dorrego sigue ausente
Armadores, cargadores y autoridades analizan la compleja situaci{on en la navegaci{on de la principal via fluvial del pa{is, donde el tonelaje y frecuencia de tránsito por el río Paraná sigue en aumento.

Armadores, cargadores y autoridades analizan la compleja situaci{on en la navegaci{on de la principal via fluvial del pa{is, donde el tonelaje y frecuencia de tránsito por el río Paraná sigue en aumento.
La Secretaría de Puertos y Vías Navegables (una dependencia pequeña en el organigrama del Ministerio de Planificaci{on Federal) parece no dar abasto para atender las urgentes demandas de infraestructura y, sobre todo, de políticas navieras acordes.
Mientras ello ocurre, el directo responsable del area, el capitán de Ultramar, Sergio Dorrego, parece no querer ocuparse del tema, sigue empecinado en ocupar un rol militar que no posee, y es más afecto a lucir un uniforme militar lleno de medallas todas por una única intervención como evacuado en un buque mercante durante el conflicto de Malvinas. Él pasa sus horas jugando a los soldados en una dependencia de la Armada Argentina en lugar de ocuparse de su cargo por el que cobra un suculento salario y posee una oficina que nunca ocupa.
La crónica indica que un buque arenero se hundió en el río Paraná, luego de ser chocado por un barco paraguayo, tras lo cual la Prefectura Naval buscaba a 7 tripulantes de la embarcación de cargas.
Fuentes portuarias dijeron que el accidente ocurrió cerca de las 4:00, a la altura del kilómetro 101 del río Paraná, en los alrededores de la ciudad bonaerense de Zárate.
Al parecer, el remolcador paraguayo que circulaba con una barcaza de apoyo no logró completar la maniobra para cruzar al otro barco e impactó conra el arenero argentino Río Turbio.
A raíz del impacto, el buque carguero se hundió en las aguas del Paraná por lo que se inició de inmediato la búsqueda de 7 de los 8 tripulantes que iban a bordo, relataron los informantes.