Los segmentos más abstencionistas son los menores de 35 años, los obreros, los habitantes de comunidades rurales y los simpatizantes de la extrema izquierda y de la extrema derecha, según la encuesta telefónica a 895 personas representativas de la sociedad francesa e inscriptas en las listas electorales a las que se entrevistó entre el 29/03 y 30/03.
Si los resultados de las encuestas se hacen realidad, la abstención superaría el récord de 2002, cuando el 28% de los electores no acudió a las urnas en la primera vuelta y el candidato de extrema derecha, Jean-Marie Le Pen, superó al socialista Lionel Jospin y accedió a la 2da. vuelta.
> ¿No están contentos con su vida sexual?
Entonces, tienden a votar por candidatos que tienen un discurso de protesta:
> 35% de los franceses no satisfechos con su sexualidad votan por el candidato Jean-Luc Mélenchon (Front de Gauche, extrema izquierda);
> 31% de ellos van al otro extremo de la esfara política y votan por Marine Le Pen, la candidata del Front National (ultra derecha).
Al parecer, el nivel de satisfacción no se establece segun la frecuencia de las relaciones sexuales de los interrogados. Los electores de la derecha y del centro llevan una vida sexual menos intensa que los de los extremos.
Según la encuesta, los partidarios del presidente Nicolas Sarkozy hacen el amor 6,7 veces al mes. En cambio, los de extrema izquierda tienen 7,7 coitos al mes. Y los campeones de todas las categorías son los votantes de la extrema derecha que practican esta actividad 8 veces al me
Sin embargo, la correlación entre sexo y política también tiene otra explicación, que radica en las diferencias en el nivel social y educativo del electorado de cada partido, y los valores transmitidos por sus familias y amigos.
"Generalmente, los que votan por la derecha son gente de más edad que son más practicantes que los demás franceses. Por ello, tienen una actividad sexual menos frecuente", explicó François Kraus, quien dirigió la encuesta para Ifop. "También tienen menos parejas lo cual es normal en estas generaciones", añadió.
Algunas prácticas sexuales de los franceses sí se pueden vincular directamente con su ideología política, como el intercambio de parejas (swinger). El 10% de los simpatizantes de ultra izquierda admiten que lo practican 2 veces más que los demás.
"En este caso, existe una relación directa. El intercambio de parejas se debe a su visión de la economía. La idea de la redistribución lleva al concepto de compartir todo, incluso las parejas", analizó Kraus.
De forma general, la mujer de izquierda parece más abierta. La gran mayoría de ellas han practicado el sexo oral 1 vez o más en su vida.
Y en su conjunto, los votantes de la izquierda tienden a experimentar más cosas fuera de una actividad conyugal tradicional: desde la masturbación a los juguetes sexuales.
Al parecer, las opiniones políticas de los franceses no sólo se reflejan en su vida sexual, sino también en su forma de vivir.
Los votantes de la derecha tienen una percepción más tradicional de la vida y de la familia.
Los de izquierda suelen ser más individualistas y tener una vida social más activa con redes sociales más amplias.
En cuanto a la actitud de cada uno en el día de la votación, aún no se estudió en detalles. Sólo se sabe que los electores católicos suelen ir a misa antes de ir a votar.