Hoy se encuentra junto al ingeniero en Electricidad y Electrónica, Francisco Cabrera, ministro de Desarrollo Económico del Gobierno de la Ciudad y presidente de la Fundación Pensar, que justo hoy viernes (16/03) concluye su actividad anual conjunta con Faes (Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales), el centro de estudios del Partido Popular español que cofundó y dirige José María Aznar.
Cabrera se encuentra satisfecho por la visita de Faes, que regresó al gobierno en España, aunque con un dificilísimo horizonte de ajuste socioeconómico. Cabrera no entiende mucho del tema pero él percibe que Mariano Rajoy gobernando en España, Sebastián Piñera en Chile, Juan Manuel Santos en Colombia... es viento a favor para Macri, de quién él es ministro.
Precisamente en las semanas recientes han abundado las críticas a la gestión de Cabrera, aún desde el propio gabinete de Mauricio Macri.
Cabrera, para disimular, se ha refugiado en la Fundación Pensar, dicen los suyos, decidido a participar del proyecto Macri Presidente 2015, situación que él cree que lo ubica a salvo de las críticas.
El mayor de los cuestionamientos que le hacen es la ausencia de éxitos para exhibir, cuando se esperaba más del patricio mendocino, apuntan.
No obstante, su irrupción en los ágapes del PRO en compañía de Gloria Fiorito cambió la percepción que muchos tenían de su persona. El ambiente del PRO, a veces, es 'cholulo' y una bella figura femenina puede haces destrozos. En el reciente evento social que organizó Néstor Grindetti, el ministro de Hacienda porteño y referente del PRO en Lanús, provincia de Buenos Aires, Gloria impactó.
El público femenino, que rápidamente sintió la competencia repentina -Juliana Awada es la mujer de Macri y por eso es tolerada pero Fiorito no lo es... - de inmediato recordó algunos comentarios atribuidos a Gloria cuando Costantini dijo 'no va mássss'.
Así ellas lograron encender algunas luces de alarma ante los babasónicos caballeros. Algunos contertulios del PRO decidieron aceptar tan gratuitos consejos surgidos de la intuición cuanto de la inquina. Cabrera, embelesado, ni se enteró.
Pero lo interesante es que, en medio de la tormenta porteña por la transferencia o no de los servicios públicos hoy día de la Nación, la orden de Mauricio es estrechar filas, ignorar fisuras, todos unidos.
Y así se desvanecieron las críticas a Cabrera, aún las que aludían a su falta de éxitos para exhibir. Y Gloria puede continuar con su desembarco feliz en las filas del PRO. Evidentemente, Julio De Vido es... casi una bendición.