"No podemos encontrar una solución que no sea dentro del ACE 55. Es decir, nosotros lo que buscaríamos es que prevalezca el acuerdo y siguiéramos en la negociación", subrayó.
Ferrari agregó que de hecho, las negociaciones no deben ser solo entre los Gobiernos de México y Brasil, sino también entre las industrias de ambos países en lo que se refiere al contenido nacional de los vehículos.
"Yo quisiera cerrar hoy mismo las negociaciones, porque no será México quien renuncie a su acuerdo comercial". El Gobierno mexicano, dijo él, continúa a la espera de las conclusiones que dé a conocer Brasil.
Se llevó a cabo, el miércoles 14/03, una reunión ministerial para revisar el ACE 55 encabezada por parte de México por el titular de la SE, Bruno Ferrari y por la secretaria de Relaciones Exteriores, Patricia Espinosa.
Por el Gobierno de Brasil estuvieron el ministro de Estado de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, Fernando Pimentel; y el de Relaciones Exteriores, Antonio Patriota.
Las reuniones de trabajo a nivel ministerial entre ambas naciones buscan llegar a un arreglo mutuo satisfactorio, basado en los parámetros que ambas naciones han planteado en sus últimas declaraciones.
Brasil anunció en febrero que renegociaría el Acuerdo de Complementación Económica 55 (ACE 55), que se firmó en 2002 con México y que establece las reglas para comercializar automóviles que no pagan aranceles desde 2007, luego de que su déficit comercial bilateral se disparó a US$ 1.170 millones en 2011.
En los últimos días, la nación sudamericana ha puesto énfasis en 3 temas:
> un mecanismo para el flujo de vehículos ligeros,
> mayor contenido nacional (mayores reglas de origen), y
> adelantar la apertura de camiones Made in Brazil, programada para el 2020.
El funcionario mexicano mencionó que su país está dispuesto a homologar el contenido nacional de los vehículos brasileños al nivel de 20%, tal como lo tienen los autos mexicanos, y fijar una cuota de exportaciones basada en lo ya ganado entre ambas partes.
La única consigna de la parte mexicana es “no queremos volver a cifras (de exportación) del 2004 o antes” (muy inferiores a las actuales), aunque sí hay preocupación de Brasil, “tendremos que ver qué podemos hacer de ahora en adelante”, abundó.
El gobierno de Brasil ha pedido a México que establezca una cuota de US$ 1.400 millones a sus exportaciones de autos por 3 años, con el propósito de corregir un déficit en la balanza comercial entre los dos países de US$ 1.700 millones que favorece a México. “(Aunque) no creemos que los problemas de Brasil dependan de un acuerdo comercial con México”, respondió Ferrari.