¿Cómo se comunican para coordinar sus ataques? Según la Brigada de Investigación Tecnológica, lo hacen a través de chats cerrados y privados muy difíciles de detectar. Todo es a través de la red y actúan de forma cautelosa para evitar ser detectados. Son muy rápidos, dice la policía, y en menos de una hora pueden actuar.
Para la BIT, el secreto de su triunfo es el conocimiento que tienen de la red y de los sistemas informáticos. Su modus operandi es éste: lanzan programas que canalizan los anchos de banda y las conexiones, colapsan el sistema y lo tumban. En castellano lo que hacen es mandar a través de exhaustivos programas múltiples demandas y peticiones que colapsan el sistema y lo dejan fuera de juego. Son especialistas dice la policía en rediseñar programas que ya están en el mercado.
Su perfil es muy genérico: los hay de todas las edades y profesiones y en algunos países como América de todas las clases sociales. Es un movimiento dice la policía que "cuenta con arraigo social" y más en épocas de crisis económicas.
Según la Brigada de Investigación Tecnológica no hay estadísticas exactas del número de ataques perpetrados. La policía asegura que muchos ataques se quedan en intentos y éstos no están contabilizados. A nivel nacional los objetivos son entidades bancarias, academia de cine, juntas electorales y partidos políticos sobre todo en campaña electoral. También han atacado incluso a la propia Policía Nacional, en el caso español. A nivel internacional hay constancia policial de que además de multinacionales como Sony o Amazon han atacado Ministerios de Interior como el de Argelia y compañias petrolíferas ubicadas en Chile.
En otras palabras, la policía no cuenta con mayores datos sobre los hacktivistas y poco es lo que pueden hacer más que sembrar el miedo entre algunos "perejiles". La guerra abierta sigue adelante y aunque parezca que la censura en Internet (a través de iniciativas como la ley SOPA en USA o la ley SINDE en España) está ganando terreno, las autoridades tienen enfrente un hueso duro de roer, que será dificil de superar para tratar de imponer el control en una red que el mismo mainstream ha dado muestras de no comprender.