Neymar, a los 19', y Borges, a los 24', dieron una muestra magistral de cómo se remata desde afuera del área. El 11 lo hizo de zurda, la acarició y la colocó en el ángulo más lejano del arquero del Kashiwa. Mientras que el 9 hizo lo propio pero con la derecha. 0-2 y partido prácticamente terminado.
Pero en el complemento, se encendería la esperanza para el local nuevamente. Es que el Santos se quedó y el tanto de cabeza de Sakai, a los 54', le ponía picante a una segunda mitad en la se esperaban más los goles de los brasileños que algo de los nipones.
No obstante, ni con el grito del descuento le alcanzó al Kashiwa para al menos empatarle al equipo orquestado por Ganso. Es que el mencionado Danilo, a los 63', ejecutó magistralmente un tiro libre para dejar inmóvil al arquero rival y decretar el 1-3 final.
Así, se produjo la lógica en el primer duelo de semifinales y el Santos, con todos sus talentosos jugadores y con su estrella Neymar, se metió en la gran final de este certamen y se ilusiona con consagrarse como el mejor del equipo del mundo.