En reclamo de educación pública gratuita y de calidad, los estudiantes chilenos protagonizaron más de 40 marchas por el centro de Santiago y una decena de otras actividades artísticas, además de la ocupación de cientos de universidades y colegios.
Las manifestaciones deberían continuar el próximo año ante el escaso avance conseguido frente al gobierno, que ha cedido parcialmente a las demandas con el envío de proyectos de ley al Congreso considerados "insuficientes".
Los estudiantes buscan acabar con el sistema creado en la dictadura de Pinochet, que redujo a menos de la mitad el aporte público a la educación e impulsó el ingreso de los privados.
Producto de esas reformas, hoy sólo 40% de los escolares asiste a colegios públicos gratuitos, mientras no existe esa posibilidad a nivel superior.
Piñera aumentó en 10% el presupuesto de educación para el próximo año, amplió el número de becas que cubren parte del arancel y envió al Congreso un proyecto de ley para quitar de los municipios la administración de los colegios, que pese a ello fue calificado como mejora "parcial" por profesores y estudiantes.
La encuesta consultó a 1.217 personas entre el 8 y el 10 de diciembre y tiene un margen de error de 2,9%.