Consultado sobre la huella dactilar que apareció en un televisor y que habría sido la principal prueba para imputarlo como autor del crimen, el fiscal informó: “Ahora, en prisión, recordó que el día anterior había tocado el televisor”.
“Yo tengo acreditado que la misma persona que trasladó la televisión fue la que asesinó a Gastón. Ahora el sospechoso recordó haber tocado el televisor, que es un dato nuevo. Pensamos en llamar a todas las personas que nombró para corroborar lo que dijo”, continuó el fiscal.
Moure confirmó que Ramón fue uno de los familiares que se mostraron más activos a la hora de averiguar el curso de la causa. Es más, llegó a visitar 45 veces la DDI, algo que llamó la atención de los investigadores.
El fiscal reveló, además, que Ramón había impulsado a su novia –la hermana de la víctima– a presentarse ante la Justicia para denunciar que la familia había recibido amenazas, algo que podría estar relacionado con la muerte del joven Gastón.
Ayer, mientras lo llevaban al subsuelo de la alcaidía de Tribunales, Ezequiel se dirigió a las cámaras que lo enfocaban: “Soy inocente, esto es todo culpa de los inútiles que investigan” , gritó.
Por su parte, la hermana de Gastón ratificó su inocencia: “Confío ciegamente en él, no tengo ninguna duda”, dijo la chica.
“Estamos todos juntos”, respondió cuando la consultaron sobre la postura de sus padres.
“Mi papá y mi mamá están de acuerdo” , agregó, llorosa. Su madre luego exhibiría sus dudas: “Ahora, pensándolo en frío, mirando hacia atrás, veo que hizo algunas cosas muy raras . ¿Si creo qué fue él? Y, no lo sé, pero a mí me lo están diciendo un fiscal y el jefe de la Policía que vino de Buenos Aires (el director de Investigaciones, Roberto Castronuovo), no me lo está contando un vecino…”, dijo la mujer.