- O´Neil propone no seguir nombrando los países del BRIC, ignorándola S de R. d Sudáfrica, como economías emergentes, sino con el término de economías crecientes. Es mas, el hecho mismo de tan impetuoso desarrollo de los países del BRICS pone en tela de juicio la validez de la existencia del G-7. Si este último se formara ahora, escribe Jim O´Neill, hubiera sido imprescindible China entre sus miembros. Todos los países del BRIC en volumen del PIB aventajaron a un miembro del G-7 como Canadá . Además, Brasil ocupa el sexto lugar en el mundo, aventajando a Italia e incluso a Gran Bretaña. Además que tres países del G-7, Alemania, Francia e Italia, tienen una misma moneda, razón por la que el autor pone en tela de duda la legitimidad de su presencia en ese club de élite como miembros individuales. Y se conocen ya nuevos países cuya relevancia crece cada año y que literalmente han armado una competencia por el derecho a denominarse nuevo BRICS.
Para denominar este grupo de países, los analistas de Goldman Sachs incluso pensaron un término especia, el N-11, o sea, Next-11, los próximos once. En este grupo entran países tales como Bangla Desh, Egipto, Indonesia, Irán, Corea del Sur, México, Nigeria, Pakistán, Filipinas, Turquía y Vietnam, muchos de los que, hasta no hace mucho eran considerados atrasados sin remedio. Y algunos como Irán, por ejemplo hasta ahora lo incluye Occidente entre los “parias”.
Afirma O´Neil que con este término la gente no era consciente del potencial de estos países. “Cada uno representa un 1% o más del PIB mundial, así que en términos de definición, son lo que unoUS$ 16 billones, el doble que los de USA y Europa juntos. ¿Por qué la gente sigue llamándoles emergentes si van a controlar la economía global?
La conclusión es evidente: el mundo ya no será nunca como hace 10 años y es cada vez mayor el número de Estados que no simplemente van a rechazar el diktat de un grupo reducido de países desarrollados, sino que les harán una competencia real, tanto en la economía como en la políticas.
Los ejemoplos abundan. Los influyentes países emergentes se han mostrado por ejemplo dispuestos a ayudar a Europa en la crisis de desconfianza de los mercados y los problemas relacionados con la deuda soberana. Sin embargo, en la última cumbre del G-20, celebrada a principios de mes en Cannes (Francia), los líderes de los BRICS se negaron a aportar dinero al fondo de rescate europeo. En la declaración emitida al final de la cumbre, estos países mostraron su voluntad de ayudar a Europa siempre que sea a través del Fondo Monetario Internacional.
Cabe recordar que estos países, hace tan solo 10 años atras, eran "objeto" del FMI y no quienes le marcaban la agenda para ayudar, nada menos, que a la siempre omnipotente Europa.
Los mayores mercados emergentes tienen gran interés en prevenir un desastre financiero en Europa, que inevitablemente se extendería también a otras regiones. Cabe recordar que la Unión Europea es un socio comercial clave para los BRICS. Los BRICS demuestran asi haber llegado a la madurez.
Lo mismo se puede decier en la arena política. Los BRICS llamarón este jueves (24/11) a la no interferencia extranjeras en los asuntos internos de Siria.
Luego de una reunión en Moscú, los vicecancilleres BRICS emitieron una declaración en la que destacaron la importancia de prevenir cualquier injerencia en los asuntos internos sirios, respetando de esta forma los estipulado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en sus estatutos.
Desde el bloque enfatizaron que la mejor vía para resolver una crisis interna es impulsando negociaciones entre todas las partes.
El Grupo BRICS atrae en torno a sus influyentes integrantes a más del 75% de la población y una proporción parecida de territorios del planeta, poseyendo 3 de ellos armas atómicas.
Full players, les dicen.