“En cambio, lo que hacemos es crear un enemigo. Porque se ve mejor –los politicos se vuelven grandilocuentes. Como ex contacto de la CIA te puedo asegurar que en realidad no hacen nada contra el terrorismo. Dan discursos. Saludan a la gente en las celebraciones. Pero no hacen nada para contribuir con los esfuerzos anti terroristas. Pero las personas han sido engañadas por sus espectáculos y su lucimiento público”.
Lindauer relata que en mayo del 2001 fue llamada a la oficina de su manejador dentro de la CIA, quien le requirió inteligencia sobre la toma de aviones o el bombardeo de aeronaves, relacionado con un ataque a las Torres Gemelas. En agosto del 2001, Richard Fuisz le estaba diciendo que no fuera a Nueva York, ya que el ataque era inminente. En este tiempo, William Cooper, que más tarde moriría a manos de la policía, ya había dicho en su programa de radio que habría un falso ataque terrorista y que Osama bin Lade sería culpado.
Susan Lindauer dice que se sabía mucho antes del ataque y que “lo interesante es que después del 9-11 a mi me arrestaron y a él (su manejador) le dieron 13 millones de dólares en compensaciones”.
Lindauer fue arrestada y juzgada por conspirar a favor de Irak , en un juicio algo confuso fue liberada por no estar en condiciones mentales apropiadas y luego se retiraron los cargos; no fue institucionalizada a un hospital mental. Su abogado declaró que siempre estuvo en condiciones mentales para el juicio pero que el Departamento de Justicia quiso ahorrase el juicio para evitar ser expuesto. Esto podría hacernos cuestionar su testimonio, ya sea porque está mentalmente incapacitada para percibir la realidad –aunque esto parece ser solamente la forma en la que el gobierno busca deslegitimarla- o porque, por otro lado, podría ser un agente desinformador, como suele ocurrir en casos en los que se infiltran las teorías de la conspiración con información que oculta la verdadera conspiración. Pero esto son especulaciones, lo cierto es que sí trabajó para la CIA y que en su testimonio -sea para ganar dinero o para revelar la verdad- revela lo que parece ser un autoatentado por parte de facciones zionistas dentro de USA.
Cuando ocurrieron los ataques, Susan Lindauer dice que habló con su manejador; justo cuando estaban pasando las imágenes del primer avión chocando contra el WTC, y Richard Fuisz le dijo que tenían que haber sido agentes del Mossad los que grabaron, sobre aviso, estas imágenes para ser difundidas. Lindauer le dijo a Richard Barret que cree que hubo complicidad, si no conspiración, entre USA e Israel en los ataques del 11 de septiembre.
En la entrevista con Richard Barret, Susan Lindauer, quien ha escrito el libro”Extreme Prejudice”, le dijo a este investigador que un alto oficial militar, cuyo nombre prefiere no revelar, le mencionó que unas semanas antes del ataque del 9-11, unas camionetas estuvieron yendo al World Trade Center en la noches, no relacionadas a ningún servicio de limpieza u otra cosa similar, y que estaba convencido de que esto fue parte de una operación para instalar explosivos de basado en termita en las torres.