Una cura para frenar la temida pérdida de memoria
Hacer crucigramas, asistir a clases, tomar un nuevo hobby; aprender baile, viajar, jugar al ajedrez, a las damas, a las cartas. Cualquiera de estas actividades valen para enfrentar al alzheimer, según especialistas.
En general, se sabe que la enfermedad se presenta más tarde en personas con mucha educación (títulos de postgrado) lo que sugiere que una educación universitaria tiene efectos a largo plazo en nuestras capacidades cognoscitivas como la memoria y la capacidad de razonamiento. Lo malo, sin embargo, es que la enfermedad progresa más rápido. Se dice que los cerebros más educados son capaces de retardar la demencia en algunos años.
A esto debe sumarse el ejercicio y la dieta, que también son importantes sobre todo en diabéticos que tienen más probabilidades de sufrir el Alzheimer.
Es importante la prevención de esta enfermedad sobre todo porque ahora se descubrió que ésta se desarrolla más rápido que lo pensado. Las placas amiloides, que se forman en el cerebro y que están asociadas a la enfermedad de Alzheimer, aparecen en menos de 24 horas, según un estudio reciente publicado en la revista británica
Un equipo del Instituto de Enfermedades neurodegenerativas del Hospital General de Massachusetts, en Boston, USA, reveló el corto tiempo en que tardan en formarse las placas que distinguen al Alzheimer.
"En la enfermedad de Alzheimer, las placas amiloides se desarrollan en el hipocampo, una estructura en el cerebro que ayuda a codificar los recuerdos, y en otras áreas de la corteza cerebral que se usan para pensar y tomar decisiones. Es por esto que los síntomas de la enfermedad pueden ser la pérdida de la memoria, la confusión acerca de la ubicación de lugares familiares o la dificultad para manejar dinero y pagar cuentas, entre otros", señala la publicación.
El resultado podría dar más peso a la idea de que la medicación antiamiloide es "una estrategia racional", sostuvo Sam Gandy, director del Centro Médico Mount Sinai de Nueva York hoy al diario Clarín. Aunque se sabe que la formación de placas no sería el único cambio producido por la enfermedad de Alzheimer en el cerebro.
Para Eduardo Castaño, investigador en neurociencias del Instituto Leloir y del Conicet, el estudio en Boston tiene su mérito por comprobarse en un animal vivo y por poner el foco en la placa amiloide. "Hay una teoría que predomina que pone más énfasis en el material soluble que flota en el cerebro y que después forma la placa".
Castaño comentó a
