Entre ‘descubrimientos’ de petróleo en Venezuela e hidroeléctricas en Ecuador ¿Cuándo le toca ‘algo’ a nuestro país?
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). En materia energética, la Argentina ha sido victima de la postergación durante años. La falta de inversión y previsión empujaron al sistema al borde del abismo y lo acerca al colapso cada vez que suben las temperaturas.
Más allá de un plan de ahorro energético que no ha logrado grandes resultados, no se habla de construcción de usinas, ni de importación de tecnología, ni mucho menos de hallazgo de petróleo por parte de la estatal Enarsa en nuestro territorio.
Sin embargo recientemente la información que circula es todo lo contrario y por fuera de nuestro país.
Por estas horas una de las noticias que acapara los medios, en cuanto a energía, tiene que ver con, como ayer anticipaba Urgente24, el acuerdo entre la Argentina y Ecuador para la construcción de un proyecto hidroeléctrico. Pero este proyecto será en Ecuador y no en nuestro país.
Los argentinos quisieran obras de este tipo en nuestro país pero temen (tememos) que se puedan transformar en un estigma tal como lo es Yacyretá. Tras tantos años de proyecciones e inversiones la central estaría terminada recién este año (o al menos eso dicen).
En este sentido ahora que la otra represa binacional, Corpus, quedará bajo la dirección del Ente Binacional Yacyretá (EBY) las sombras de todo lo que ocurrió con la primera represa argentino-paraguaya reflotan y la confianza se diluye en el agua que pasaría por la represa.
Ni hablar del Estado de El Chocón que podría salir de funcionamiento debido a la merma de su caudal, algo que debió haberse previsto.
La central ecuatoriana de Coca Codo Sinclair costará US$1.600 millones y la Argentina participará con el 30% de su financiamiento.
Por otro lado, la ficticia información de que la empresa estatal Enarsa encontró petróleo en Venezuela, parece un puñal en la Argentina de la crisis energética.
Una empresa que nunca encontró nada en lo que va de su existencia justo lo hace fuera de su país. De todas formas aun la información que circula es la misma: sin fuentes confiables que la constate. Incluso el sitio oficial de Enarsa reproduce la nota publicada el miércoles 6 por El Cronista. Poco serio.
Otro puñal que causó conmoción fue el anuncio con bombos y platillos por parte de la Presidente Cristina de Kirchner acerca de la venta de tecnología argentina a (otra vez) Venezuela.
El contrato asciende a US$520 millones, fue suscrito por la empresa Impsa, propiedad del grupo de Eduardo Pescarmona, y lo consiguió tras presentarse en una licitación internacional de la que también participaron las empresas General Electric, Alstom y Siemens, compañías que la Presidente describió como "verdaderos monstruos".
En plena crisis energética, Impsa, una de las empresas más importantes del sector, no tiene ningún proyecto destinado a la matriz de energía nacional y privilegia negocios más rentables en el exterior.
Estos son algunos de los ejemplos, los que más sonaron recientemente y llevan a la reflexionar acerca de que papel juegan los argentinos en la lista de prioridades de las autoridades nacionales.
